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	<title>fílmico</title>
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	<description>Cine en Formato Físico desde 2005</description>
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		<title>“Amarga Navidad”, “Backrooms” y “Letras robadas”, ¿qué estamos yendo a ver al cine?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 Jun 2026 00:12:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Una pregunta que sirve como pie ideal para hacer un listado de recomendaciones o revisar la cartelera, pero que también es una inquietud que atraviesa todo el espectro de la industria cinematográfica en este momento: ¿qué estamos yendo a ver al cine? Y la respuesta es cada vez un debate más complejo y difícil de [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-dbbf38c" data-v="4" data-block-id="dbbf38c"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-dbbf38c-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-dbbf38c-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">Una pregunta que sirve como pie ideal para hacer un listado de recomendaciones o revisar la cartelera, pero que también es una inquietud que atraviesa todo el espectro de la industria cinematográfica en este momento: ¿qué estamos yendo a ver al cine?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y la respuesta es cada vez un debate más complejo y difícil de abordar. Esta última semana hemos visto cómo un producto supuestamente probado como franquicia, fracasa en conseguir audiencias. Cineastas de renombre hoy ven sus nichos de público cada vez más acotados o deben conformarse con estrenos en plataformas de streaming. Y aquellos creadores que consiguen instalar sus proyectos en alguna distribuidora, deben redoblar sus esfuerzos para tener una base de atención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada de esto es insólito en ninguna industria en estos días. La competencia por tener consumidores es tan fiera, que a nadie debería extrañar. Pero en el caso de la industria creativa, esto incide directamente en la creación. En el arte. Y tenemos ejemplos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Amarga Navidad</strong>” es la vigésimo tercera película de&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2024/09/07/almodovar-gana-leon-de-oro-festival-venecia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pedro Almodóvar.</a>&nbsp;Y el segundo intento por ponerse a sí mismo como un autor que se entrega a la historia en carne viva. Un relato fragmentado en dos tiempos, en ficción y realidad, dentro de la misma narración. Un viaje de búsqueda por lo introspectivo, que cae en lo derivativo y que camina al borde de la autoindulgencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Autores reflexionando sobre el arte y especialmente sobre&nbsp;<em>su</em>&nbsp;arte, siempre son un par de horas que valen muchísimo la pena. Autores reflexionando sobre sí mismos como artistas, es a lo menos decir, no tan interesante. Sin embargo, este sigue siendo&nbsp;<em>un filme de Almodóvar</em>.<strong>&nbsp;Los elementos aquí son tan fascinantes como en el resto de la filmografía del español.&nbsp;</strong>Los colores, la estética, los personajes a medio cocinar, las interpretaciones femeninas, las sonrisas cómplices, Chavela, Alberto Iglesias en los acordes, todo lo que hace de las películas del oriundo de La Mancha casi un género en sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y por muy errático que termine siendo este viaje explorando el propio proceso creativo y autoral, lo cierto es que&nbsp;<strong>el valor de&nbsp;<em>un filme de Almodóvar&nbsp;</em>suele estar en sí mismo</strong>. Por mucho que terminemos, tal como los personajes en la película, mirando a la pantalla y exigiendo una explicación. En estos días, a esa pericia, visión, e intención, se le pueden perdonar sus pecados. Almodóvar sigue tecleando y sigue filmando. Sigue haciendo cine. Y se agradece de dónde viene ese impulso por hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=0HjdiohVOik" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“<strong>Backrooms</strong>“</a>, en cambio, es un éxito inusitado que llega de un lugar completamente distinto. La primera película de Kane Parsons, un joven&nbsp;<em>youtuber</em>&nbsp;que acaba de tomar un concepto llamado&nbsp;<em>creepypasta</em>&nbsp;en clave de&nbsp;<em>terror analógico</em>&nbsp;y lo ha convertido en uno de los taquillazos del año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si usted es de aquellos que no entendió mucho estos términos, no se preocupe, porque “<strong>Backrooms</strong>” es muchas cosas, y una de ellas es un llamado a retiro a todos quienes nos hemos quedado abajo de la posibilidad de apreciarla. No me malentiendan, podría presentar descargos sobre el escaso valor narrativo de la película, lo impresionantemente repetitivo del artilugio de la trama y lo muy difícil que es entender el por qué una habitación vacía con muebles desordenados, produce este nivel de inquietud. Y acá perfectamente cabe la sorna y espetar que quizás el escenario terrorífico es quedarse hasta tarde trabajando en la oficina y no saber que el personal viene a hacer mantención de los tubos fluorescentes que titilan, pero hay dos cosas que impiden entrar por esa veta: la primera es por ningún motivo romantizar la explotación laboral y la segunda es reconocer que acá hay un quiebre generacional notorio:&nbsp;<strong>¿Son estos los nuevos códigos audiovisuales? ¿Es esta la nueva narrativa del terror?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Inducir un estado con las imágenes, despertar una emoción, causar una conmoción, es tan añejo como el cine mismo. Desde aquella locomotora filmada por los Lumière que se persigue. Pero el cine desarrolló su lenguaje a través de la construcción de historias. El terror, quizás por sobre todos los géneros, ha sabido contrabandear ideas mucho más grandes que el sólo hecho de producir un nivel de ansiedad que muchos desean experimentar. Montones de líneas de texto serán publicadas a propósito del éxito de recaudación de “<strong>Backrooms</strong>“, habrá mucha conversación entre las planas ejecutivas sobre qué otro&nbsp;<em>trend</em>&nbsp;de redes sociales puede comprarse barato y generar este nivel de ganancias, y sobre qué otros creadores de contenido pueden llevar a su base de fans a las llenar las salas; pero acá lo más interesante es en realidad si estamos frente a un cambio de eje en las formas narrativas o ante un hecho aislado que no sabemos muy bien cómo manejar. O quizás es el momento de asumir la obsolescencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2026/06/05/critica-de-cine-amarga-navidad-backrooms-y-letras-robadas-que-estamos-yendo-a-ver-al-cine/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>“The Mandalorian and Grogu”: Este es el camino, nos guste o no</title>
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		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 May 2026 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[30 años&#160;atrás fueron publicados dos textos con tintes apocalípticos, sobre la muerte del cine hollywoodense tal y como lo conocíamos. “¿Quién Mató a las Películas?” del crítico David Thomson, y “Un Siglo de Cine”, de la filósofa Susan Sontag. A ambos escritos, luego se sumaría esa obra fundamental para los amantes de las películas del [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-eb13d03" data-v="4" data-block-id="eb13d03"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-eb13d03-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-eb13d03-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>30 años</strong>&nbsp;atrás fueron publicados dos textos con tintes apocalípticos, sobre la muerte del cine hollywoodense tal y como lo conocíamos. “¿Quién Mató a las Películas?” del crítico David Thomson, y “Un Siglo de Cine”, de la filósofa Susan Sontag. A ambos escritos, luego se sumaría esa obra fundamental para los amantes de las películas del llamado Nuevo Hollywood: ”Toros Salvajes y Moteros Tranquilos” de Peter Biskind.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos estos ensayos y crónicas apuntaban, con bastantes matices y desde distintas perspectivas, a que la decadencia en la calidad de ese reducto del séptimo arte tenía muchísimos factores: la llegada de la mercadotecnia a la industria, el proceso mismo de industrialización, la toma del control corporativo de los estudios, el cambio de la cinefilia al fandom, el factor nostálgico tanto en las audiencias como en los nuevos narradores y un interesantísimo etc. Sin embargo, todos tenían un argumento en común: la debacle comienza por el éxito de dos películas: “Tiburón” de Steven Spielberg y la “Star Wars” de George Lucas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>50 años</strong>&nbsp;cumple “Star Wars” el próximo año. Y dudo que alguien pudiera sostener hoy que “Star Wars” mató al cine. En muchos sentidos, ha sido pieza fundamental en las formas narrativas del Hollywood moderno y en la taquilla que ahora le rige. Se puede incluso argumentar que le ha mantenido vivo. Pero algunos de los fenómenos antes descritos le fueron afectando desde el estreno de la saga original, como por ejemplo, el fandom. El mismo George Lucas se vio enfrentado a ello cuando abordó su segunda trilogía de precuelas. Star Wars ya no era de un autor. Era un fenómeno cultural. Así que hizo lo que hace un buen jugador: cobró sus fichas y se largó de Canto Bight.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>14 años</strong>&nbsp;han pasado desde que<a href="https://www.lucasfilm.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;Lucasfilm&nbsp;</a>fue adquirida por Disney. Otrora un Estudio de Cine empecinado en las artes y desafíos audiovisuales, hoy una corporación que absorbe y compra propiedad intelectual como cualquier otro recurso comercializable. El aspecto creativo de ellas, está relegado única y exclusivamente a sus resultados en el informe de ganancias anual. Algo que también surgió en los textos antes mencionados: Una Industria Creativa en donde a la corporación le interesa la industria, no la creación. Están en el negocio de vender productos, no de hacer obras de arte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cinco películas estrenadas en los cines, con una taquilla que ocupa demasiados ceros y caracteres; 15 series exclusivas para su streaming, con altibajos en calidad, y éxito, pero con fidelización de suscriptores. Eso ha sido Star Wars en estos años. Fue ahí en donde conocimos al&nbsp;<strong>Mandaloriano</strong>, en una serie de episodios semanales de corte de vieja escuela, todas las semanas un pueblo / planeta nuevo, todas las semanas un villano derrotado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>7 años</strong>&nbsp;han pasado desde la última vez que una Star Wars fue estrenada en cines. Y vuelve con una exportación no tradicional:&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2025/09/22/con-pedro-pascal-de-regreso-star-wars-revela-primer-trailer-de-the-mandalorian/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“<strong>The Mandalorian and Grogu</strong>“, una extensión de las tres temporadas (y alguna aparición estelar) que tuvo la serie</a>. Serie que mientras fue su planteamiento original, estuvo en cotas altísimas. Mientras fue una narración independiente, una historia&nbsp;<em>en</em>&nbsp;el Universo de Star Wars, más no necesariamente una historia&nbsp;<em>del</em>&nbsp;Universo de Star Wars, tuvo momentos brillantes. Incluso cuando empezó a meterse en ese universo, en ese canon, lore, o cualquier otro término al que se recurra para plantear que todo debe estar conectado en esa narración, salió especialmente airosa. Al menos hasta el final de la 2da temporada. Después vino la debacle. Todo&nbsp;<em>debía</em>&nbsp;estar conectado, nuevas series debían ser lanzadas, nuevos productos debían mantener las suscripciones,&nbsp;<em>Yoda Guagüito</em>&nbsp;debía seguir vendiendo merchandising. Lo vimos claramente en la 3ra temporada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>The Mandalorian and Grogu</strong>” es una extensión de esto último. Es ese aspecto de su propio producto televisivo. Lo cual es sumamente válido. No tiene por qué tener aspiraciones cinematográficas como tal. Pretender “Ser Cine”. Pudo ser una temporada apretada en poco más de dos horas en donde Din Djarin y Grogu vayan de un planeta a otro viviendo aventuras con mucha acción y criaturas fantásticas en escenarios fascinantes. Y que cuando termine, haya avanzado un tanto en sus desarrollos como personajes. Pudo ser una historia narrada de manera mínimamente competente sin abordar ningún tema, ni social ni emotivamente profundo. Ser un buen producto para la corporación. Uno que se venda mucho. Esto, no sólo es efectivo en estos tiempos, es, aparentemente, lo correcto en este mercado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Obvio que hay ejemplos en que ambos aspectos, el creativo y el industrial, pueden ser compatibilizados. El Cine, como aspiración artística, puede existir en una industria de consumo. Narradores como Dennis Villeneuve haciendo “<strong>Dune</strong>” o Matt Reeves haciendo su “<strong>The Batman</strong>“, así lo demuestran en este último lustro. Pero eso también puede ser descartado y desear tener un producto de alta calidad. Es válido no tener esa intención cinematográfica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La misma televisión no es Cine, por mucho que “<strong>Twin Peaks</strong>” o “Los&nbsp;<strong>Sopranos</strong>” reciban el apodo de “película en muchos episodios”, no lo son. La construcción episódica televisiva tiene sus méritos muy bien ganados. El mismo&nbsp;<strong>Mandaloriano</strong>&nbsp;así lo hizo. Desarrolló a sus personajes, les dio motivaciones, tuvo apariciones estelares que vivieron momentos brillantes. Todo esto en un universo en donde había sables de luz y existía la Fuerza, resabios del Imperio, de los rebeldes, y todo el etc necesario y que funcionaba a la perfección semana a semana. Entonces, ¿qué necesidad había de abandonarlos para hacer una película de tamaña pobreza cinematográfica?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2026/05/22/critica-a-the-mandalorian-and-grogu-este-es-el-camino-nos-guste-o-no/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>



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		<title>“El diablo se viste a la moda 2”: Una que más sabe por vieja</title>
		<link>https://www.filmico.tv/el-diablo-se-viste-a-la-moda-2-una-que-mas-sabe-por-vieja/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 May 2026 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Cuando se estrenó “El Diablo Viste a la Moda” allá en el 2006, se convirtió de forma bastante veloz en una de aquellas películas icónicas. Más allá del retrato de un entorno laboral tóxico, su mayor gracia estuvo en el exquisito funcionamiento de sus estrellas: una gigante consagrada que fue capaz de interpretar a una [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-07cb64c" data-v="4" data-block-id="07cb64c"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-07cb64c-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-07cb64c-inner-blocks">
<div class="wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-802eclr" data-block-id="802eclr"><p class="stk-block-text__text">Cuando se estrenó “<strong>El Diablo Viste a la Moda</strong>” allá en el 2006, se convirtió de forma bastante veloz en una de aquellas películas icónicas. Más allá del retrato de un entorno laboral tóxico, su mayor gracia estuvo en el exquisito funcionamiento de sus estrellas: una gigante consagrada que fue capaz de interpretar a una jefa cruel y despectiva sin perder un ápice de la elegancia requerida por el rol; un siempre excelente escudero; y dos actrices en ascenso que probaron en estas dos décadas que mucho tenían que decir.</p></div>



<p class="wp-block-paragraph">Los años le dieron a la película carácter y alguna mala lectura, pero en lo esencial, la convirtieron en un referente. Un artefacto que permitía atisbar la moda como industria creativa y la persecución de una cierta integridad que sólo existe en la ficción, porque, cómo brindaba su protagonista, en la realidad sí hay que pagar el arriendo. Una curiosa mezcla de respeto por ese oficio del diseño y revisión de aquel nivel de toxicidad del que hay que huir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=2mha7C_mCRs" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La idea de hacer una secuela</a>&nbsp;sólo pudo estar en la mente de un ejecutivo revisando sus añejas inversiones y viendo si podía hacerlas rentar de nuevo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y sin embargo, funciona. Increíblemente, juntar a todos los involucrados en una aparente persecución nostálgica, resultó en algo más que una película satisfactoria. Poco más, pero algo más</strong>. Al parecer, estar a la moda no pasa de moda. Aunque puede que este vestido no esté destinado a ser un clásico y se quede relegado a una sola temporada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que en un nivel, “<strong>El Diablo Viste a la Moda 2</strong>“pareciera escrita por la mismísima Andy Sachs, el impecable personaje de&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2025/10/27/video-sabrina-carpenter-arresta-a-anne-hathaway-en-medio-de-su-concierto-en-nueva-york/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Anne Hathaway.</a>&nbsp;Lo cual es casi una figura literaria en sí misma, ya que la novela en que está basada la primera película, efectivamente la escribió “una Emily”. Una periodista que decidió entregarse a su oficio al final de la primera película, ganándose el efímero respeto de su déspota jefa, la editora de la ficticia revista Runway, Miranda Priestly, el extraordinario símil de Anna Wintour que construyera Meryl Streep. Y acá yace uno de los problemas del estreno de esta semana. Y es que esa mezcla de fascinación y respeto por el mundo de la moda y la toxiquísima figura de su desdeñosa editora, le quita la necesaria crueldad al diablo. Y sí, ese ensañamiento, ese ceño y labios fruncidos, esas miradas con los lentes tomados, fueron clave en el 2006 y sus atisbos son exquisitos el 2026, pero escasos. Esa admiración hizo que la historia fuera conducida hacia otros villanos en común, a esos en lo todavía más alto en la pirámide, unos sin gusto alguno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Obviamente la película no está escrita por ella, el equipo original de la guionista Aline Brosh McKenna y el director David Frankel regresan con el mismo ímpetu que las estrellas, pero esta vez toman una decisión que ni siquiera pasó cerca de ese largometraje hace 20 años: tener un tema y un discurso. Y “<strong>El Diablo Viste a la Moda 2</strong>” adolece de esas dos décadas y de ese enfoque. Para bien y para menos bien, no estoy seguro de ocupar&nbsp;<em>mal</em>&nbsp;en una película que es capaz de funcionar en casi todas sus formas, a pesar de cualquier limitación autoimpuesta. Son 20 años en que las industrias cambiaron. La editorial, el periodismo, el cine, la forma de consumo de todas las industrias artísticas, etc. Y por mucho que todos los protagonistas parecieran estar en el mismo lugar, no lo están. Y esta película es sumamente evidente al poner aquello en pantalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andy es una periodista íntegra en un mundo en dónde los medios y su profesión agonizan; y a la vez, tiene muy claro cómo funciona el despiadado sistema allá afuera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Emily (Emily Blunt) es una eficiente arribista encaramada en el único lugar en donde la moda sigue generando dividendos. Miranda es el diablo con sus cuernos limados por el departamento de recursos humanos; y a la vez es alguien que sabe que es pesada la cabeza de quien lleva la corona, está consciente de casi todo aquello que se perdió en el camino. Nigel (Stanley Tucci) sigue siendo el fiel hidalgo atento a los pormenores, aunque acumula las cicatrices de todas las batallas dadas en nombre de alguien más. Y el mundo también cambió. Demasiado. Y ahí es donde Frankel decidió hincar los colmillos. Unos un tanto romos, pero la intención está. Es evidente, quizás demasiado. Incluso disonante. La persecución temática tiñe un tanto las telas de la narración, que cuando más destaca es cuando más es aquello en lo que tanto brilló la primera parte, el glamour exquisitamente bien puesto en una estética a la altura. Una picardía que pocas veces logra encontrarse con la consigna enarbolada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2026/05/01/critica-a-la-pelicula-el-diablo-se-viste-a-la-moda-2-una-que-mas-sabe-por-vieja/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>“El drama”: Desde donde juzgamos</title>
		<link>https://www.filmico.tv/el-drama-desde-donde-juzgamos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Apr 2026 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-63d968d" data-block-id="63d968d"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-63d968d-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-3d92f48" data-v="4" data-block-id="3d92f48"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-3d92f48-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-3d92f48-inner-blocks">
<div class="wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-ieq5pkd" data-block-id="ieq5pkd"><p class="stk-block-text__text">Quizás este texto llegue tarde, porque si está leyéndolo es&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=qEoeAMEXkfk" target="_blank" rel="noreferrer noopener">porque tiene interés por el nuevo estreno de Zendaya y Robert Pattinson</a>,&nbsp;<strong>El Drama</strong>&nbsp;(<em>The Drama</em>), y muy posiblemente se haya enterado de los detalles de su trama. De no ser así, si en este momento usted no sabe de qué va, deténgase y agende una visita a su sala de cine más cercana. Porque esta es la clase de película que debe ver sin saber un detalle en específico de su historia, que derechamente, será el más discutido, y una de sus mayores fortalezas.</p></div>



<p class="wp-block-paragraph">Y no, no es esa clase de&nbsp;<em>plot twist</em>&nbsp;que se convierte en&nbsp;<em>spoiler</em>&nbsp;legendario ni nada por el estilo. De hecho, en el mismo trailer está muy bien esbozado: Zendaya y Pattinson son una pareja preparando los detalles de su inminente boda, cuando en un juego verbal, Zendaya arroja a la mesa una confesión que perturba completamente todo. Y es mejor detenerse ahí. De nuevo, no por el giro sorpresa, sino porque la clave de esa revelación, y su resultado, es el fondo temático de&nbsp;<strong>El Drama</strong>. Una especie de prueba sorpresa en donde saber el temario inclina a la predisposición, y eso es justamente el punto más alto de la película, no saber qué hacer con esta nueva información.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto no sorprende en nada a quienes le han seguido la pista al director Kristoffer Borgli. El noruego tiene inclinación a la provocación, y al poner temáticas en la pantalla, pero muy poca intención de resolverlas. Sus dos largometrajes anteriores,&nbsp;<strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=B5UYb2I_ciA" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enferma De Mí&nbsp;</a></strong>(<em>Syk Pike</em>) y&nbsp;<strong>El Hombre de los Sueños</strong>&nbsp;(<em>Dream Scenario</em>) caminan por el mismo sendero de revisar temas complejos, en clave de comedia negra, sin hacer ningún tipo de concesión al respecto. Y ese fue precisamente el tipo de película que consiguió armar este 2026, esta vez en plan totalmente hollywoodense, en el papel, al menos. Con dos objetivos bastante claros: el primero es reírse un tanto a expensas de un imperio en decadencia y uno de los aspectos más dañinos de su cultura; y la otra es postular que un dilema hoy no se resuelve en un debate, si no en base a un punto de vista ya zanjado, y lo intrincado de ello cuando involucra a nuestros más cercanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y vaya grupo de compinches que reclutó en el camino. Porque&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2023/01/26/zendaya-paul-mezcal-cine-christian-ramirez/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Zendaya</a>&nbsp;y Robert Pattinson brillan tanto en esta película como cabría esperar de dos de los mejores intérpretes de su generación. Y aunque para muchos Zendaya es más una celebridad que una actriz destacable por su rango, algo que quizás se deba a su alta presencia en el cine y series de gran presupuesto y mucho foco en sus promociones, eso es ignorar que la nativa de Oakland es capaz de un registro sumamente amplio, basta ver su filmografía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lo de Pattinson está fuera de discusión hace bastante ya, aunque no deja de sorprender que sus últimos dos roles sean de joven esposo, y los dos en lugares tan distintos que ya pareciera que se está imponiendo desafíos. Ambos arman una dupla que funciona a la perfección, siendo por lejos uno de los cimientos de&nbsp;<strong>El Drama</strong>. Es su relación la puesta a prueba, es lo que uno piensa del otro, lo que imagina y con lo que no sabe si puede lidiar. Deben salirse y entallarse en sus personajes, como si se tratara de una boda comprimida en un par de horas, aunque ese es sólo el último tercio. Son los más socavados por este quiebre en el relato, y son la clase de protagonistas capaces de lidiar con ello de manera brillante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hay un detalle en este mismo apartado, el escénico, en donde puede que exista un tropiezo. Y es además, en el que posiblemente será el personaje más debatido: la Rachel de Alana Haim. La madrina de la boda, que resulta ser la más confrontacional ante la confesión de Emma (Zendaya). Situación y carácter creado con una cierta elegancia que, quien suscribe, considera que Haim no logró calar. Porque Rachel está ahí precisamente para que no tengamos la concepción de que es una villana en la historia. De hecho, no está ni escrita ni dirigida como tal, pero Haim la entrega más cercana a la caricatura. Sigue siendo un gran personaje, no podemos equivocarnos en ello, pero la definición temática de la historia pasa justamente por ahí: en la incapacidad de emitir un juicio ante un hecho no consumado. Esa es la gracia del dilema, la ausencia de caricaturas y los juicios desde la trinchera, y Haim lo devela un tanto más de lo debido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque&nbsp;<strong>El Drama</strong>&nbsp;está pensado para no tener respuestas. O más bien, para tener una respuesta por cada butaca. Y esto, nos guste o no, también requiere de un compromiso de la audiencia. Uno que incluso va más allá de enterarse previamente de la gran revelación. ¿Cómo enjuiciamos a alguien por algo que no hizo? ¿Qué hacemos cuando alguien cercano devela algo de su yo más secreto, tanto que nos hace pensar en que no le conocemos realmente? ¿Cómo manejamos una posibilidad perturbadora en un ser querido? Borgli no tiene intención alguna de contestar ninguna de estas u otras preguntas que surgen durante su narración. Entrega su obra para que un público que mantiene un pacto con su propia madurez decida debatirlas, aunque no necesariamente contestarlas. Es uno de esos escasos ejemplos en estos días, en que el discurso de una obra de arte está pensado para existir fuera de ella, lo cual por sí sólo ya vale para valorar esta película.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2026/04/20/critica-a-la-pelicula-el-drama-desde-donde-juzgamos/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>“La Misteriosa Mirada del Flamenco: Divino Tesoro</title>
		<link>https://www.filmico.tv/la-misteriosa-mirada-del-flamenco-divino-tesoro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Mar 2026 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Cuando&#160;Diego Céspedes&#160;fue galardonado con&#160;Un Certain Regard&#160;en el Festival de Cannes del año pasado, puede no haber sido una noticia tan ampliamente difundida como cabría esperar para un premio de tanto prestigio. En una segunda lectura, esto podría entenderse por dos razones: la primera es el largo recorrido que le quedaba todavía a&#160;la película&#160;para ser estrenada [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-135754f" data-block-id="135754f"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-135754f-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-9085536" data-v="4" data-block-id="9085536"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-9085536-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-9085536-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">Cuando&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2026/03/11/la-misteriosa-mirada-del-flamenco-estreno-cines-chile-diego-cespedes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Diego Céspedes&nbsp;</a>fue galardonado con&nbsp;<em>Un Certain Regard</em>&nbsp;en el Festival de Cannes del año pasado, puede no haber sido una noticia tan ampliamente difundida como cabría esperar para un premio de tanto prestigio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una segunda lectura, esto podría entenderse por dos razones: la primera es el largo recorrido que le quedaba todavía a&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=8zLkcNfUiG8" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la película</a>&nbsp;para ser estrenada comercialmente, ya que todavía estaba inconcluso su paso por festivales; y la otra, es que lo socioculturalmente convulso que fue el 2025 en nuestro país, hacía que las especificidades de su trama, podrían no resultar tan atractivas para las posibles audiencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>La Misteriosa Mirada del Flamenco</strong>” es la historia de una pequeña comunidad trans que sobrevive en las inmediaciones de un pueblo minero del norte chileno, a fines de la década de los 80, cuando el SIDA acecha fatídicamente. Lidia, una niña de 12 años criada por Flamenco, la estrella del espectáculo con el cual sobrevive esta pequeña tribu, será el nexo que conecte amor, familia, discriminación, miedo, perdón y otro puñado de temas que van aflorando durante los tres muy marcados actos de la película.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pudiera parecer que este es un relato demasiado particular, muy segmentado, como para llamar la atención de un público más amplio. Sin embargo, el 2025 nos demostró de forma enormemente satisfactoria, que son justamente estas obras de cineastas que ponen el atrevimiento de la juventud, y no necesariamente de años de vida, y la vitalidad de sus reflexiones al servicio del cine nacional, lo que nos hacía muchísima falta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque&nbsp;<strong>La Misteriosa Mirada del Flamenco</strong>&nbsp;no es una sola cosa. De más está explicar que una película no es sólo su trama. Y en este caso, ni siquiera es un sólo tema. Céspedes, quizás con el síndrome de todo gran debutante en largometrajes, atiborra su película con puntos de vista. Enjuiciamientos, propuestas. Hay pequeños retazos sobre la piedad, el castigo, la maternidad, la amabilidad, la violencia y la ignorancia pura en la discriminación.&nbsp;<strong>El mérito de Céspedes está justamente en que aunque muchos de estos destellos narrativos no cierren, todos y cada uno se sienten vivos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay rabia en el joven director oriundo de Peñalolén. Una que puede palparse en la pantalla. Es una rabia merecida. Una insolencia ganada con el talento de una narrador que se atreve a encadenar eslabones de marginalidad sin un ápice de modestia. Las trincheras son diversas, en el más amplio sentido de esa expresión en nuestros días. Puede haber comentarios de clase, de género, sobre la homofobia y el machismo, pero ninguno de ellos está por sobre la narración misma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque Céspedes encaja y desencaja personajes, dando la bienvenida en su escenario y dejando que se presenten con todo su talento, para luego iniciar el siguiente acto. Y tiene la complicidad de un grupo de interpretaciones memorables. Bruna Ramírez (Leona), el emotivo Luis Dubó (Clemente), la firme y tierna Paula Dinamarca (Mama Boa), Pedro Muñoz (Yovani), y por supuesto Matías Catalán (Flamenco) que revolotea constantemente como protagonista de la historia, aunque es la joven Tamara Cortés (Lidia) quien lleva el relato, y en rigor, la que tanto abre el abanico temático y de paseos por géneros con el cual se ha calificado a esta película.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Western Queer</em>&nbsp;es un término que no consigue abarcar lo que&nbsp;<strong>La Misteriosa Mirada del Flamenco</strong>&nbsp;es, pero me veo en la obligación de hacer notar que no está realmente errado. El western, antes de pasar por cualquier filtro estético internacional, es temáticamente un intento de imponer orden en una sociedad caótica, ya sea a nivel geográfico, en el viaje al oeste norteamericano; como a nivel histórico, con la idea de llevar la “civilización” a un territorio “salvaje”. En esta historia, ese orden son ideas nuevas, culturalmente disruptivas, pero basadas en sentimientos y emociones que nos llevaron por el mejor de los caminos como sociedad.&nbsp;<strong>Definir la familia, la coexistencia, el respeto</strong>&nbsp;(la escena de los niños siendo aleccionados es una pequeña preciosidad), la amabilidad entre quienes somos al fin y al cabo, pares. El fin de la inocencia o&nbsp;<em>Coming Of Age</em>, que es algo que nos lleva a un género cinematográfico completamente distinto, pero que se superpone al representar casi lo mismo, el momento en que traemos una definición a nuestra caótica forma de ver el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Poner etiquetas por quienes protagonizan esta historia cumple un rol combativo, uno valioso y necesario, pero en ningún momento dan el ancho para encasillar la tozudez, el ímpetu, pero sobre todo el gran uso de las herramientas fílmicas puestas al servicio de la narración.</p>



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		<title>“El Agente Secreto”: una historia inconclusa</title>
		<link>https://www.filmico.tv/el-agente-secreto-una-historia-inconclusa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 28 Feb 2026 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Kleber Mendonça Filho abre&#160;“El Agente Secreto” (O Agente Secreto)&#160;con cuatro declaraciones fílmicas en menos de 10 minutos. Todas dando cuenta de la época y estado de la nación en la cual ambienta su película, y todas hechas a través de una muy cuidada construcción cinematográfica. Una conversación sobre música en la radio, una serie de [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-6c0a5af" data-block-id="6c0a5af"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-6c0a5af-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-0fb38fc" data-v="4" data-block-id="0fb38fc"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-0fb38fc-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-0fb38fc-inner-blocks">
<div class="wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-qthbm4c" data-block-id="qthbm4c"><p class="stk-block-text__text">Kleber Mendonça Filho abre&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=YxvymcujX14" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“<strong>El Agente Secreto</strong>” (<em>O Agente Secreto</em>)&nbsp;</a>con cuatro declaraciones fílmicas en menos de 10 minutos. Todas dando cuenta de la época y estado de la nación en la cual ambienta su película, y todas hechas a través de una muy cuidada construcción cinematográfica. Una conversación sobre música en la radio, una serie de fotografías mostrando esos momentos que se vuelven tan efímeros como inmortales, un texto que nos dice que 1977 fue una era canalla en Brasil, y una escena con un cadáver en una gasolinera que a casi todos les resulta indiferente. El recifense va a ir recogiendo cada uno de esos aspectos temáticos durante las poco más de 2 horas y media de metraje de su película. Va a ir agregando comentarios y otros ejercicios narrativos en una obra que resulta impredecible, inseparable de sus temas pendientes, y que en el papel, es una forma de relato que no debiera funcionar.</p></div>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no sólo funciona, sino que además, es una de las mejores películas del 2025. Un viaje por una época oscura, transmitida de forma impecable gracias a un diseño de personajes e interpretaciones soberbias, lideradas por un simplemente magistral Wagner Moura. “Marcelas” es un profesor que viaja a Recife, huyendo por razones que no serán reveladas hasta bien entrada la duración de la película, y escondiéndose a plena vista en una pequeña comunidad de parias de la época.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En líneas paralelas vemos retazos de la historia de una pierna humana rescatada de las fauces de un tiburón, el estreno de “<strong>Tiburón</strong>” en las salas de cine de la ciudad, actos varios de corrupción, la búsqueda de una salida a la situación y el intento de reconstrucción de los hechos, en un ejercicio de memoria tan obstinada como no resuelto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es curioso el hecho de que “<strong>El Agente Secreto</strong>” no menciona que transcurre bajo la dictadura brasileña en ningún momento de la película. Lo sabemos. Está ahí, en cada uno de los acontecimientos. Pero no hay una referencia explícita al autoritarismo uniformado gobernante. Llama más la atención que esto coincide, más allá de las lecturas individuales de cada obra, en lo que hacen Jafar Panahi en “<strong>Fue Sólo un Accidente</strong>” y Diego Figueroa en “<strong>Patio de Chacales</strong>“. Todas estrenadas en el mismo año, con muchísimos kilómetros y una de ellas a años de separación en su ficción del resto. Pero ese punto en común, parece ser más una señal de contemporaneidad que de cualquier otra cosa. Temáticamente nos dicen que esos eventos ocurrieron, ocurren y seguirán ocurriendo, más allá de apuntar a quién lo comete.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Narrativamente, son un ejemplo gigantesco de la riqueza del lenguaje cinematográfico. Porque cualquiera de estas tres tramas pueden ser intercambiables, pero ninguna está contada con los mismos códigos. “<strong>Fue Sólo un Accidente</strong>” puede perfectamente ocurrir en Chile, es muy oportuno traer a colación “La Muerte y la Doncella” de Ariel Dorfman; “<strong>Patio de Chacales</strong>” puede perfectamente ser llevada a Irán; y la crónica de “Marcelas” podría perfectamente ser instalada en Argentina, o España. Pero no por nada dos de ellas han alcanzado nominaciones hollywoodenses este año, y es porque sus temáticas y narrativas las hacen accesibles de manera más amplia, más allá de que todas siguen siendo un ejemplo de cada cultura. Y en el caso de la brasileña, esto se traduce en la falta de un cierre nítido para todas esas historias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y de ahí que Mendonça Filho haga parecer su relato uno tan disperso. Tenemos la historia de ‘La Pierna Peluda’, una pierna humana que atacaba a transeúntes a fines de los 70; la mujer de clase alta que intenta eludir la responsabilidad en la muerte del hijo de su empleada doméstica, un caso real del 2020; la desaparición de las grandes salas de cine en Recife, algo que el director también abordó en el documental “<strong>Retratos Fantasmas</strong>” del 2023; la policía haciendo apuestas sobre la cantidad de muertos en el Carnaval, una forma de encubrimiento de los asesinatos políticos de su era; la búsqueda de la identidad de la madre del protagonista, haciendo un punto sobre aquella memoria extraviada; la corrupción empresarial que abusaba de los investigadores científicos para sus ganancias personales, gracias a los contactos con los uniformados en el gobierno; y sí, hay un etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sé que parece que no he resistido a la tentación de hacer esta columna con la misma cualidad de no cerrar los párrafos que ocupa el cineasta, pero lo cierto es que mencionar todas estas aristas es un intento de transmitir que la coherencia en la prosa de Mendonça Filho está dada en un total que es superior a la suma de sus partes. Y su principal cómplice en ello, es la absoluta estrella de su arte en este largometraje: el baiano Wagner Moura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y está claro que el Oscar de este año tiene nombre, apellido y tan sólo 30 años. Y es entendible, por desempeño, popularidad y campaña. Pero lo de&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2025/12/12/wagner-moura-o-agente-secreto-nominacion-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Wagner Moura</a>&nbsp;está en el tope de las actuaciones del 2025, como pocas veces se le puede dar mérito. “<strong>El Agente Secreto</strong>” es un estudio sobre la memoria como ejercicio constante y nunca resuelto, sobre retazos en cuentos y recuerdos que acumulan emociones e información que, tal como la realidad, siempre son sólo los fragmentos que vivimos y aquellos que conservamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2026/02/27/critica-a-el-agente-secreto-una-historia-inconclusa/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>“Hamnet”: Amor, dolor, muerte, y la belleza inevitable</title>
		<link>https://www.filmico.tv/hamnet-amor-dolor-muerte-y-la-belleza-inevitable/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Jan 2026 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[La directora Chloé Zhao saltó a la fama cinematográfica cuando ganó el Oscar por su tercer largometraje,&#160;“Nomadland”, para luego tropezar de inmediato en el Universo Cinematográfico de Marvel con “Eternals”. Algo bastante previsible para quien hubiera visto sus anteriores películas: “Songs My Brothers Taught Me” y, su obra maestra, “The Rider”.&#160;Las formas fílmicas de Zhao [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-e2aa7eb" data-block-id="e2aa7eb"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-e2aa7eb-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-8206f09" data-v="4" data-block-id="8206f09"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-8206f09-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-8206f09-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">La directora Chloé Zhao saltó a la fama cinematográfica cuando ganó el Oscar por su tercer largometraje,&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2020/09/14/video-festival-de-venecia-revisa-el-trailer-de-nomadland-la-gran-ganadora-del-leon-de-oro/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Nomadland”</a>, para luego tropezar de inmediato en el Universo Cinematográfico de Marvel con “Eternals”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo bastante previsible para quien hubiera visto sus anteriores películas: “Songs My Brothers Taught Me” y, su obra maestra, “The Rider”.&nbsp;<strong>Las formas fílmicas de Zhao eran íntimas y naturalistas,</strong>&nbsp;y enfrentarse al gran presupuesto y a los requerimientos de inercia de una franquicia de superhéroes era un desastre esperando estrenarse. Y eso fue justamente lo que ocurrió, hace ya cuatro lejanos años en los tiempos de la pandemia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 2025, Zhao enfrentó un desafío muy diferente&nbsp;<strong>al adaptar a la pantalla grande una de las novelas más aclamadas del siglo XXI</strong>,&nbsp;<a href="https://www.buscalibre.cl/libro-hamnet/9788417977580/p/53161210?srsltid=AfmBOopfhcnd1JEevCoIthp3eBgIy6fn0x6CuQG_nNutjdBFQTEURyUT" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Hamnet” de Maggie O’Farrell</a>. Pero la oriunda de Beijing entra al set siendo otra cineasta. El reconocimiento de sus pares no está sólo en galardones, si no en forma de producción:&nbsp;<strong>Steven Spielberg y Sam Mendes en los créditos</strong>. Amblin Entertainment como respaldo. Zhao escribe el guión con la misma novelista,<strong>&nbsp;y la historia de la pérdida y el duelo de Agnes ‘Anne’ Hathaway (Jessie Buckley) y su esposo William Shakespeare (Paul Mescal) ante la muerte de su hijo a los 11 años de edad</strong>, pasa de la prosa y la lírica de O’Farrell a la meticulosa estética de Zhao.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El amor y el dolor, la ira y el desconsuelo, son estampados en la pantalla con un cuidado ornamental inédito en la directora. No es que sus retratos íntimos carecieran de ese interés, pero su estructura cuasi documental, dejaba poco espacio a este nivel de esmero por el detalle.&nbsp; En “Hamnet”, el trabajo fotográfico del polaco Łukasz Żal (“Ida”, “Cold War” y “Zone of Interest”) es de texturas al borde de lo indeleble, y en donde el uso del color cuenta también una historia, el diseño de producción, vestuario, música (incluso con su propia polémica), diseño sonoro, y una hermoso etc, todo pensado para llevarnos tanto&nbsp;<strong>a los parajes en donde la historia se desarrolla, como a compartir la congoja de sus protagonistas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Zhao no echa mano directamente a la poesía de O’Farrell, más bien la reemplaza por una lírica propia. Una hecha a medida en colores, sonidos, y sobre todo, magníficas interpretaciones. Lo de Jessie Buckley es tan enigmático como cargado de furia, Paul Mescal se ve en la necesidad de ser un espejo, tal y como la relación de su personaje lo requiere. Pero sigue siendo el Bardo, y su obra cumbre se llama “Hamlet”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y acá está justamente la cuerda floja en que la cineasta debe equilibrar:&nbsp;<strong>la artificialidad de las películas biográficas sobre artistas y el origen de sus obras maestras</strong>; la emocionalidad del tema, en donde la muerte de un hijo es de una tragedia ineludible; y el tratar de tener una mirada propia sobre el material de origen, ampliamente celebrado por el enfoque feminista sobre Agnes y el duelo como un ente desgarrador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo artificial en un relato de ficción basado en personajes reales, es siempre un arma de doble filo. El riesgo de manipular emocionalmente, más todavía considerando la temática de Hamnet, está en todo momento. Para algunos, Zhao cruza la línea.&nbsp;<strong>El debate sobre la elección del tema musical para el desenlace&nbsp;</strong>es un flanco inevitablemente abierto al respecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hamnet” pareciera tener una sola motivación, y nada de subtexto. Sin embargo, Zhao busca poner en pantalla algo que no tiene que ver con Shakespeare como autor propiamente tal, ni con el tormento que tanto él como Agnes encarnan. Y eso en sí mismo, ese acto deliberado, debiera al menos replantear (aunque no necesariamente descartar) aquel punto de vista sobre la manipulación. Porque mientras más uno revisa lo que está en la película, más absorbe aquello que se queda, más nota que lo que Zhao hizo primar, no fue sólo hacer referencias al escritor más reverenciado de habla inglesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Zhao centra su relato en la pérdida</strong>, de eso no cabe duda. Pero no así su punto de vista temático. Y esto resulta desorientador para aquellos más versados en las narrativas. Puede llegar a sentirse manipuladora porque el relato que construye aparenta no tener otro tema que el duelo. Ocupa casi la mitad de la película en llegar a la tragedia, casi como intentando construir el momento de asestar el golpe. No obstante, esa tragedia, no es de lo único que quiere impregnar su obra.&nbsp;<strong>Ni el dolor, ni la muerte, ni el amor, son el corazón de “Hamnet”.&nbsp;</strong>No solamente. Es lo que Hamnet terminó significando para la humanidad. Y esto es en extremo evidente en el punto más potente de conflicto en la película: su conclusión. Es allí donde el dolor vívido de Agnes se enfrenta al dolor en verso shakesperiano. Su indignación al ver a un joven actor que rememora a su hijo perdido es cruda y vehemente, como lo ha sido todo su personaje. Y sirve como reflejo del proceso y los textos de William, cuyo nombre completo fue pronunciado recién hace breves minutos. Agnes tiene en su cuerpo la ira y angustia que evocan que&nbsp;<em>la vida no es más que un cuento narrado por un loco, que no es más que ruido y furia, y no significa nada</em>. Eso está ahí, en su rabia. Y la cámara necesita poco más que mostrarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sin embargo, Zhao apuesta que cada aspecto visual y sonoro de esa última secuencia, cimentados en todo el metraje previo, se presenten como base de su mirada sobre Hamnet:&nbsp;<strong>lo que el arte significa para todos nosotros.</strong></p>



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		<title>“Avatar: Fuego y Cenizas”: el espectáculo ¿debe continuar?</title>
		<link>https://www.filmico.tv/avatar-fuego-y-cenizas-el-espectaculo-debe-continuar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Dec 2025 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Sepan perdonar si esta columna abandona algunas pretensiones sobre el lenguaje cinematográfico y se enfoca en aspectos apegados al resultado más que a las formas y fondo. Y es que la vieja máxima fordiana de que el “cine es una industria que de vez en cuando entrega obras de artes”, es una que podríamos poner [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-4d2447b" data-block-id="4d2447b"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-4d2447b-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-cd26acc" data-v="4" data-block-id="cd26acc"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-cd26acc-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-cd26acc-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">Sepan perdonar si esta columna abandona algunas pretensiones sobre el lenguaje cinematográfico y se enfoca en aspectos apegados al resultado más que a las formas y fondo. Y es que la vieja máxima fordiana de que el “cine es una industria que de vez en cuando entrega obras de artes”, es una que podríamos poner en una pancarta aludiendo a que&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2017/05/27/galeria-hd-pandora-parque-disney-recrea-mundo-avatar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“<strong>Avatar</strong>“,</a>&nbsp;ya en su tercera entrega,&nbsp;<strong>no es ni por asomo una obra de arte y es tan sólo el resultado de una expresión industrial sumamente depurada</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, es muy probable que estemos equivocados en ello. Sobre todo si, por unos cuantos párrafos, adscribimos a esa corriente de pensamiento que reza que “el medio es el mensaje”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Partamos de la base de que, literalmente, James Cameron cambió la forma en que vemos cine. Hoy la salas tienen proyección digital en vez de carretes de película por lo sucedido con la primera entrega, más allá de que esto arrinconó a los defensores del film, convirtiéndolos en un núcleo tan férreo como crepuscular.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su avasallador éxito en la taquilla terminó validando a un autor y a un tipo de espectáculo audiovisual de una manera bastante innegable. Damien Chazelle haría una referencia directa a ello en la tan divisoria como valiosa “<strong>Babylon</strong>“. Y es que desde el punto de vista de la apreciación, la tríada formada por los aspectos temáticos, perspectiva y ejecución, son tan válidos en “<strong>Avatar</strong>” como en cualquier otra obra. Temas como el colonialismo y la ecología están evidentemente presentes. Y Cameron pone su punto de vista al respecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la ejecución, elogios y neutralidad, porque más allá del hecho de que la misma no es sólo el aspecto visual de una película, poco o nada se puede decir en contra de ella, excepto quizás que la novedad es cada vez menor y por lo mismo, ahora impacta menos. Pero en un mundo fílmico de bordes difuminados, enfoques planos, o iluminación de streaming, que una película en la que prácticamente nada es real se puedan hasta sentir sus texturas, es algo que no está bien dar por sentado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la ejecución es ritmo, trama y varios otros elementos. Y es ahí donde tantos afilan los cuchillos.&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=g71Ha1HCWt8" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“<strong>Avatar: Fuego y Cenizas</strong>”&nbsp;</a>(<em>Avatar: Fire and Ash</em>) sigue siendo una “<strong>Avatar</strong>“, y a estas alturas, es posible estar de acuerdo en que es una versión de la historia de Pocahontas o un remake de “<strong>Danza Con Lobos</strong>“.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es cómodo, es reduccionista, simplifica demasiado tanto el trabajo narrativo como la construcción del mundo, pero digamos que vale, solo en aras de establecer un punto justamente con respecto a este tipo de revisiones tan convenientes. Son indígenas en el planeta Pandora, en vez de indígenas en otro continente, pero siempre con la misma idea de cómo los avaros colonizadores son los villanos y cómo el héroe se convierte en tal. Es el Bien versus el Mal. Todo especialmente nítido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta tercera entrega no se aleja de nada de eso. Retoma muy poco después de “<strong>Avatar: El Camino Del Agua</strong>” (<em>Avatar: The Way of Water</em>) y lidia con las consecuencias de la muerte del primogénito de la familia formada por Jake Sully (Sam Worthington) y su otrora princesa Na’vi, Neytiri (Zoe Saldaña); sus hijos adoptivos Kiri (Sigourney Weaver) y el humano Spider (Jack Champion); Lo’ak (Britain Dalton), quien se culpa y es culpado de la muerte de su hermano; y finalmente, la hija menor, Tuk (Trinity Jo-Li Bliss). Todos enfrentados, otra vez, a su enemigo por ya nueve horas de metraje: el resucitado Quaritch (Stephen Lang), ahora un avatar, y a las maquinaciones centrales de Selfridge (Giovanni Ribisi). Sí, excluyendo la entrada de un personaje complejo y exquisito como Varang (Oona Chaplin), prácticamente la misma película que vimos hace tres años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sí, en este punto es necesario hacer un alto. Porque es verdad que&nbsp;<strong>no vamos a ver estas películas al cine por las complejidades de sus historias, pero pone de manifiesto el que debe ser el mayor problema</strong>&nbsp;de “Avatar”<em>:</em>&nbsp;y es que debieron ser secuelas, y han terminado siendo una franquicia. Con la consecuente lesión a la cualidad de un cineasta tan brillante como James Cameron para manejarlas. Una secuela es cerrada sobre sí misma. Es una historia que puede sostenerse de manera independiente: “Alien”, “Aliens” y “Alien 3” o “Terminator” y “Terminator 2: Judgment Day” son películas con visiones personales y que no dependen necesariamente de las instalaciones anteriores, por mucho que sean una consecuencia directa de sus versiones previas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La película número 27 del Universo Cinematográfico de Marvel requiere de un mundo en el que poco y nada se avance, una temática empantanada, una perspectiva autoral inocua, todos elementos indispensables para alimentar la franquicia, pero que en nada ayudan a tener una impronta que mejore su calidad inherente. El mismo fenómeno se aplica a las “Parque Jurásico”, “Misión Imposible” o “Rápido y Furioso”. Y es momento de postular que eso le ha pasado a James Cameron con “<strong>Avatar: Fuego y Cenizas</strong>“.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cameron recogió, reinterpretó y reinventó. Más allá de ser de trazos crudos en sus personajes, Cameron nunca ha sido un cineasta sin un tema. El Corporativismo en “Aliens” está encarnado en el personaje de Paul Reiser. La lucha de clases y la liberación femenina están presentadas de maneras inequívocas en “Titanic”, incluida la lectura que uno de esos temas quedó congelado y el otra siguió adelante en su siglo, algo a lo que quizás es mejor no referirse. “<strong>Avatar</strong>” también es transparente en esto.&nbsp;<strong>Es antimilitarista, anticolonialista, con una retórica ecologista enquistada en su núcleo. Es una vuelta a la naturaleza humana perdida</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es por esto que tantos ven una conexión en la trama con “<strong>Danza Con Lobos</strong>“, y ahí hay un detalle que no debe ser pasado por alto: y es que la película de Kevin Costner es un western revisionista. Ni el primero ni el último, pero claramente un referente. Revisionismo que partía por quitarle las medallas al “jovencito de las de vaqueros” y hacía hincapié en las atrocidades del colonialismo. Claramente eso está en la película del 2009, y a las que Cameron vuelve a apuntar en la segunda, y reitera en “Avatar:&nbsp;<strong>Fuego y Cenizas”.</strong></p>



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		<title>“La Fuente”: Crónica de un Hombre Bueno</title>
		<link>https://www.filmico.tv/la-fuente-cronica-de-un-hombre-bueno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 Dec 2025 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Hay un momento en&#160;“La Fuente”, tercer largometraje del guionista y director&#160;Daniel Vivanco, en que Luca (Luis Gnecco) sale de su local esgrimiendo un bokken para enfrentarse a los manifestantes encapuchados en las afueras. Es una escena clave para poner de manifiesto los límites borrosos del momento, y a lo que el protagonista de esta historia [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-b6c4164" data-block-id="b6c4164"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-b6c4164-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-86946fc" data-v="4" data-block-id="86946fc"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-86946fc-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-86946fc-inner-blocks">
<div class="wp-block-stackable-text stk-block-text stk-block stk-wct44hm" data-block-id="wct44hm"><p class="stk-block-text__text">Hay un momento en&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2025/10/18/miro-mas-hacia-la-derecha-carlo-siri-anuncia-su-apoyo-a-kast-pese-a-su-efusivo-encuentro-con-matthei-en-el-preestreno-de-la-fuente/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“La Fuente”</a>, tercer largometraje del guionista y director&nbsp;<a href="https://www.imdb.com/es/name/nm3603306/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Daniel Vivanco</a>, en que Luca (Luis Gnecco) sale de su local esgrimiendo un bokken para enfrentarse a los manifestantes encapuchados en las afueras. Es una escena clave para poner de manifiesto los límites borrosos del momento, y a lo que el protagonista de esta historia está dispuesto a llegar.</p></div>



<p class="wp-block-paragraph">Y, sin embargo, no pude evitar recordar una interacción aparecida en un cómic fundamental de la era Vertigo, “Los Libros de la Magia”:</p>



<p class="wp-block-paragraph">-¿Estás seguro de que eres uno de los buenos? – pregunta con sorna el niño al mago.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-No existe eso de “los buenos y los malos” – sentencia el mago.- Solo estamos nosotros, la gente, haciendo lo que mejor podamos para seguir adelante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta secuencia puede haberse quedado grabada por dos razones. La primera es evidentemente moral: no somos inherentemente “buenos” o “malos”. No es un derecho ganado o entregado. Citando otra película de este año: “Son nuestras acciones las que nos definen”. Y la segunda es derechamente de apreciación narrativa: porque este es uno de los conceptos claves en que se basa la tridimensionalidad y el atractivo de los personajes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La Fuente” es la historia de Luca, uno de los dueños de una fuente de soda en el epicentro de los enfrentamientos posteriores al estallido social y a la pausa obligatoria de la pandemia. Luca se niega a dejar el local y llevarse el negocio a otro lugar, a vender, o a cerrar. Se rehúsa a que aquellos que han escogido la violencia, triunfen sobre la tradición heredada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta violencia tampoco es anónima, tiene como representante a uno de los maquinadores de la protesta,&nbsp;<strong>Mirko (Roberto Farías), quien será el enemigo declarado de Luca</strong>, y nos entregará en diálogos las razones de todo lo ocurrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vamos a dejar de lado la evidente carga ideológica y contingente de “La Fuente”, principalmente porque tampoco es nada del otro mundo. El cine tiene carga sociocultural y política como cualquier arte, le es inevitable. Existe cine conservador, progresista, liberal, etc., desde que el cine existe como tal.&nbsp;<strong>Incluso cuando es supuestamente “puro entretenimiento”, también tiene una carga política, porque le sirve a la evasión y a la preservación del status quo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso siempre ha sido así, y es un despropósito hacer un juicio de valor al respecto, más allá de estar consciente de que está ahí y dice algo. De hecho, la mayoría del cine de la corriente reaccionaria, que es este caso, suele plegarse a la construcción de esos personajes infalibles que se enfrentan contra el mal que el sistema no es capaz de atender. Desde los tiempos de Harry Callahan en adelante. Así, el que esta película tenga como fondo temático que un hombre “bueno” se enfrenta a todos los “malos”, no es reprochable en sí mismo. Es un punto de vista tan válido como cualquier otro. El problema es el cómo se construye a ese héroe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acá lo que pesa es la distancia y la superioridad moral, concepto que, para sorpresa de nadie, no es exclusivo de un solo sector. Debido a que Vivanco lo que hace es relatar el partido con el diario del lunes. Y con el enfoque editorial de ese diario, más encima. Porque la narrativa sobre el estallido social es esta de ahora en adelante. Fue un error. Fue una locura inexplicable. Fue una pesadilla febril. Fue instigado por los destructores del Estado de derecho. Fue el acto organizado de gente que no tenía nada, entonces decidió quemarlo todo, etc.</p>



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		<title>“Mátate, Amor”: aquello que nos desgarra por dentro</title>
		<link>https://www.filmico.tv/matate-amor-aquello-que-nos-desgarra-por-dentro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 08 Nov 2025 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Antes siquiera de hacer el intento, muy probablemente fútil, de abordar “Mátate, Amor”&#160;(“Die My Love”), parece justo acotar dos líneas sobre esa misma aproximación: La primera es que sí, podemos decir que esta es una película sobre la depresión post-parto. No. Tachen eso. Es un intenso y brutal drama sobre la depresión post-parto. Y a [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-7618024" data-v="4" data-block-id="7618024"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-7618024-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-7618024-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">Antes siquiera de hacer el intento, muy probablemente fútil, de abordar “<strong>Mátate, Amor”</strong>&nbsp;(“Die My Love”), parece justo acotar dos líneas sobre esa misma aproximación:</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera es que sí, podemos decir que esta es una película sobre la depresión post-parto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No. Tachen eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un intenso y brutal drama sobre la depresión post-parto. Y a la vez, es bastante más que aquello, en todas sus dimensiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda es que llegamos al cine en estos días con una pregunta enquistada: “¿<em>Es esto para mí</em>?”. Una película es como cualquier otro producto, y no una obra que requiere apreciación. Tenemos la intención de salir satisfechos, no incómodos. Celebrando que la película fue exactamente lo que queríamos ver, no haciéndonos preguntas sobre su post-textualidad. Rehuimos el desafío, porque angustias el mundo ya tiene muchas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y no es que el arte no pueda ser un disfrute, pero en un sistema en dónde todas las industrias, algoritmos y productos están enfocados en ello, es muy raro que una buena obra de arte hoy sea complaciente en todo aspecto. “Die My Love”(me permitiré entregarme a la varias militancias del título en inglés) no es eso. Ni siquiera lo busca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto no es sorpresa alguna para quienquiera que haya seguido la filmografía de su directora, la escocesa&nbsp;<a href="https://www.imdb.com/es-es/name/nm0708903/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lynne Ramsay.</a>&nbsp;Una de las fuerzas de la naturaleza fílmica que se ha ido tomando cada género por las astas, desde su debut en largometrajes hace poco más de un cuarto de siglo. Con “<strong>Ratcatcher</strong>“, Ramsay entró de forma inclasificable en el ‘british social drama’; “<strong>Morvern Callar</strong>” fue su primer acercamiento a la sensorialidad atada a la salud mental; “<strong>Tenemos que Hablar de Kevin</strong>” fue la “mainstream” que la presentó al mundo; y con su neo noir “<strong>En Realidad, Nunca Estuviste Aquí</strong>“, demostró que lo suyo es una voz contestataria incluso entre sus pares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su formación como fotógrafa resulta abrumadora. Cada decisión estética está pensada en transmitir aquello por lo que personajes están pasando o poniendo un aspecto de pantalla a un escenario. A Ramsay no le interesa tentar a quien está preguntándose qué película ver cuando ya está en la fila, le interesa que, sentado en la butaca, puedas sentir lo que sus personajes experimentan. Esa es su forma de contar historias. Y para eso tiene el talento de tan solo un puñado de cineastas actuales. Y además, está despojada de cualquier miramiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Die My Love” no es la excepción. Por el contrario, se siente el ensañamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Basada en la novela de Ariana Harwicz, ‘Mátate, Amor’, llegó a las manos de Jennifer Lawrence vía Martin Scorsese, quien la visualizó como la protagonista. Fue la productora de Lawrence la que contactó a Ramsay, una decisión tan arriesgada como atrevida, e integró a Scorsese como productor. La historia de una apasionada y joven pareja que se muda a un ambiente rural en una casa heredada y solitaria, para esperar el nacimiento de su hijo, tomó forma con tres guionistas: la misma directora, Enda Walsh (“Small Things Like These”) y Alice Birch (“Normal People”). Y sumó al reparto a Robert Pattinson como la pareja de Lawrence, Sissy Spacek y Nick Nolte como los padres de este, y LaKeith Stanfield, en un rol bastante inabordable.</p>



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		<title>The Smashing Machine: no hay sangre en esta Máquina</title>
		<link>https://www.filmico.tv/the-smashing-machine-no-hay-sangre-en-esta-maquina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 18 Oct 2025 03:44:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-61fb6e9" data-v="4" data-block-id="61fb6e9"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-61fb6e9-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-61fb6e9-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">No hay satisfacción alguna en no poder llenar de elogios una película que lleve el apellido Safdie en la casilla de director y guionista. Tan solo tomando los tres últimos largometrajes bajo esa denominación: “<strong>Heaven Knows What</strong>“, “<strong>Good Time</strong>” y&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2019/09/24/ovacion-tuitera-a-adam-sandler-por-el-trailer-de-uncut-gems/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“<strong>Diamantes en Bruto</strong>” (Uncuts Gems)</a>, la sola idea de no poder escribir largo y tendido sobre los méritos de la fraterna dupla de cineastas, es bastante frustrante. Pero lamentablemente, no se va a poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde ya aclarar que los hermanos Safdie no dirigen esta película. La dupla de Bennie y Josh tomó rumbos distintos este año. Ambos fueron a escribir y dirigir una película sobre deportistas de la vida real, con protagonistas estelares. Mientras Josh estrenará a fines de este año “<a href="https://www.youtube.com/watch?v=PI6-qKhzTt8" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Marty Supreme</strong>“</a>, la historia de un busquilla que se convierte en campeón de ping-pong, con Timothée Chalamet en el rol protagónico; Bennie Safdie nos presenta “<strong>La Máquina</strong>” (<em>The Smashing Machine</em>), con Dwayne Johnson en el rol Mark Kerr, quien fuera uno de los pioneros en las peleas de Artes Marciales Mixtas o MMA, por su sigla en inglés. En rigor, rumbos no tan distintos, temas similares, repartos conocidos, así que quizás es una sana competencia. Pero digamos que en este momento, Bennie partió la carrera con una salida en falso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No me malentiendan, “<strong>The Smashing Machine</strong>” es una película por sobre la media. Las actuaciones son muy buenas, el ritmo es preciso, la historia es bastante fascinante y con oportunos giros dramáticos. Pero no puede ignorarse que su mayor pecado es justamente el ser una máquina: los engranajes son perfectos, el funcionamiento es ideal, pero es una obra fría. Incluso el naturalismo del registro casi en clave documental, se siente demasiado calculado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es llamativo, porque tanto la trama como el personaje relatado, le permitían a Safdie jugar en terrenos que históricamente más le hubieran acomodado: narrativas que basan su tensión en la emoción de personajes fallidos. Las películas en donde ha puesto su firma, son reconocibles por enterrar dagas dramáticas en aquellos protagonistas y retorcerlas. “<strong>Diamantes en Bruto</strong>” expande eso hasta llegar a la audiencia y comprometerla en el desenlace. Y es por ello que, en el papel, la historia de Mark Kerr (Dwayne Johnson) servía totalmente a la rúbrica autoral: adicción a los narcóticos, tortuosa relación con su pareja (Emily Blunt), fracasos y triunfos deportivos. La expertise del director era la vuelta de tuerca perfecta a este tipo de crónica biográfica. Y sin embargo, falla justamente al convertirla en un vehículo de validación para su estrella, y ahí es dónde es inevitable hacer hincapié.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es esta la mejor interpretación de Dwayne Johnson? En rigor, su mejor personaje es The Rock. Y sí, es un personaje. Y requiere interpretación. Y Johnson logró llevarlo al pináculo de su registro. No sólo a ser un estelar en la lucha libre, si no a cruzar exitosamente a los focos hollywoodenses. Participando en franquicias y construyendo un camino a ser considerado lo que en L.A. se denomina una “estrella”: levantar sus propios proyectos, elegir a sus coprotagonistas y equipo, vender muchas entradas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el tropiezo vino el 2022, con “Black Adam”, en donde el intento de forzar al alicaído DCEU a depender de él, falló estrepitosamente. De ahí sólo dos desabridos materiales para el streaming, aunque una de ellas terminara siendo un exitazo en cines, y este golpe de timón en busca de algo que las celebridades que llegan a la gran pantalla suelen buscar después de un fracaso: la validación dramática.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2025/10/17/the-smashing-machine-no-hay-sangre-en-esta-maquina/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>Una Batalla Tras Otra: La vida misma, en cine</title>
		<link>https://www.filmico.tv/una-batalla-tras-otra-la-vida-misma-en-cine/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Sep 2025 11:22:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[El resumen de este texto puede ser agregado a la efervescencia, casi en forma de crítica maximalista, que se ha tomado las redes en estos días de primeros visionados&#160;de la nueva película de Paul Thomas Anderson.&#160;Es el mejor estreno hollywoodense del año, con escasísima competencia.&#160;Un ejercicio de ejecución cinematográfica tan impecable como implacable. Una obra [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-c1a6aa8" data-block-id="c1a6aa8"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-c1a6aa8-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-d0fc6fe" data-v="4" data-block-id="d0fc6fe"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-d0fc6fe-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-d0fc6fe-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">El resumen de este texto puede ser agregado a la efervescencia, casi en forma de crítica maximalista, que se ha tomado las redes en estos días de primeros visionados&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=xZA8iC3sx6w" target="_blank" rel="noreferrer noopener">de la nueva película de Paul Thomas Anderson</a>.&nbsp;<strong>Es el mejor estreno hollywoodense del año, con escasísima competencia.</strong>&nbsp;Un ejercicio de ejecución cinematográfica tan impecable como implacable. Una obra indispensable de lo que va de la década y directo a los listados de este siglo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La versión desarrollada, se extiende bastante más. Es una revisión sobre un artista abrumado, por lo cíclico de la historia de su país; un metraje sobrecargado, que el autor convierte en un mérito; un cineasta consumado, que exhibe su habilidad en el uso del montaje, la banda sonora, la construcción de tensión, y un ritmo despiadado que consigue que una película de dos horas y cuarenta minutos, sea tan entretenida, trágica, divertida y trepidante, que se sienta como de hora y media.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia está inspirada en&nbsp;<strong>Vineland</strong>, de Thomas Pynchon.&nbsp;<strong>Una sátira política sobre la resaca que dejó la revolución hippie, con la Era Reagan como paraje de fondo.</strong>&nbsp;Un ex militante revolucionario que cría a su hija en la clandestinidad, se ve alcanzado por su pasado, deberá huir y rescatarla. La ausente madre de la protagonista fue la causante de un cabo suelto en la historia de la célula insurrecta, que hoy tiene a su familia huyendo de un militar desequilibrado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia base ya tiene todos los elementos de tensión dramática necesaria para crear una gran película. Más todavía considerando que los atributos narrativos de Paul Thomas Anderson (PTA de aquí en adelante) siempre han sido soberbios. Pero esta vez hay un mérito que debe ser tomado en cuenta y que se suma a las monumentales cualidades en las formas. Y es que el cinco veces nominado al Oscar como guionista y tres como director, se atrevió a hacer algo que no había hecho hasta aquí: c<strong>ontar una historia sobre el estado actual de su nación. Porque Una Batalla Tras Otra (<em>One Battle After Another</em>) no está situada en esos ficticios 80’ Pynchon, si no en un EE.UU. distópico, pero que es incontestablemente similar al de hoy.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Brian de Palma alguna vez deslizó una crítica a la generación de cineastas cinéfilos de los ‘90, diciendo que “Tenemos mucha gente haciendo Cine mirando el Cine que vino antes que ellos, y no mirando el Mundo a su alrededor”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de los méritos de valor en sí mismo de esa afirmación, lo cierto es que hay un punto cuando revisamos esas filmografías. Autores contando sus historias en sus propias reglas. David Fincher arma universos cerrados, incluso al abordar historias reales. Tarantino literalmente ha ido creando mundos alternativos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y no es que PTA nunca hubiera contado historias sobre su país, abordó la brutalidad de los&nbsp;<em>self made-man</em>&nbsp;en&nbsp;<strong>Petróleo Sangriento</strong>&nbsp;(<em>There Will Be Blood</em>) y esa otra exportación no tradicional norteamericana, que es el intelectual que crea un movimiento religioso, en&nbsp;<strong>The Master: Todo Hombre Necesita un Guía</strong>&nbsp;(<em>The Master</em>). Pero&nbsp;<strong>no había ido por una representación contemporánea de la socio-cultura norteamericana. Y menos por una tan contingente. Casi puede sentirse un estado de perplejidad en esta pieza de su filmografía. Como si al abrir una ventana el sol le hubiera cegado y apenas puede acostumbrarse a este nuevo paisaje.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La ganancia nuestra, es que el californiano tiene tanto aplomo fílmico, que el resultado es alquimia pura: porque la única forma en que puede relatar la historia reciente de EEUU, es de manera frenética, caótica e inevitable. Una historia que arrastra cavilando durante casi dos décadas, pero “poco y nada cambió en 16 años”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí nos topamos con&nbsp;<strong>el “problema” de Una Batalla Tras Otra: que en su fondo, es demasiadas cosas.&nbsp;</strong>Es una historia de padres e hijas. De la soledad paternal. De una ausencia generacional. Del fracaso de la revolución. De la derrota del liberalismo. De los fetiches del supremacismo blanco. De la frágil supervivencia en la solidaridad. De la imposibilidad de enfrentar al Poder cuando este ya ha mostrado todas su cartas y ha sido validado. Y un par de etcéteras que podrán desmenuzarse en los meses por venir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2025/09/26/una-batalla-tras-otra-la-vida-misma-en-cine/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>La Ola, el nuevo musical de Sebastián Lelio: Crónica frenética de una derrota</title>
		<link>https://www.filmico.tv/la-ola-el-nuevo-musical-de-sebastian-lelio-cronica-frenetica-de-una-derrota/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 Aug 2025 04:12:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Sí. Otra más. No deja de llamar la atención que ese tema se haya instalado tan firmemente en la cinematografía nacional de este 2025, en que películas tan distantes en forma, lo lleven en su núcleo. Mientras&#160;Denominación de Origen&#160;sirve como vehículo de revisión de la derrota del idealismo y su ingenua arrogancia por allá por [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-9eddf97" data-block-id="9eddf97"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-9eddf97-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-55dbc07" data-v="4" data-block-id="55dbc07"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-55dbc07-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-55dbc07-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">Sí. Otra más. No deja de llamar la atención que ese tema se haya instalado tan firmemente en la cinematografía nacional de este 2025, en que películas tan distantes en forma, lo lleven en su núcleo. Mientras&nbsp;<strong><em><a href="https://www.theclinic.cl/2025/04/25/denominacion-de-origen-la-nueva-pelicula-de-tomas-alzamora-cuando-reimos-para-no-llorar-en-el-chile-de-hoy/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Denominación de Origen</a></em></strong>&nbsp;sirve como vehículo de revisión de la derrota del idealismo y su ingenua arrogancia por allá por el lejano constitucionalismo del 2022, en clave de documental y comedia,&nbsp;<strong><em>La Ola</em></strong>&nbsp;reflexiona sobre el devenir de la reciente revolución durante las tomas feministas de 2018, y lo hace en clave de musical, “ese género privilegiado del hemisferio norte”, en palabras de&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2025/08/02/sebastian-lelio-y-su-nuevo-musical-la-ola-a-siete-anos-del-mayo-feminista-no-hay-manera-de-prever-que-tu-pelicula-caiga-en-el-momento-justo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sebastián Lelio, su director</a>. Nadie podrá decir que Lelio no tomó un riesgo acá. Eso hay que darlo por hecho. Si eso es un mérito en sí mismo, se verá en el futuro. Pero es difícil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque es difícil ver&nbsp;<strong><em>La Ola</em></strong>. Tanto como desmenuzar sus formas y fondo. Es un musical sobre un tema complejo. Un relato sobre el feminismo dirigido por un hombre. La historia de una derrota. Del costo de alzar la voz contra un abuso institucionalizado, versus el costo de guardar silencio. De la intersección entre género y clase. De la rabia y de los sacrificios necesarios para encender el crisol de la revolución, y de aquellos todavía más cruentos para apagarlo. Pero, por sobre todo, versa sobre qué le pasa a un cuerpo social cuando este se agota de intentar sanar. Tratar de abarcar todos esos temas es una propuesta demasiado ambiciosa. ¿Hacerlo en clave musical? Derechamente una locura. Y de esas bebe muchas veces el cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La Ola</em></strong>&nbsp;cuenta la historia de Julia (Daniela López) quien en el medio del fervor feminista de 2018, y enfrentada a los testimonios de demasiadas de sus compañeras, toma consciencia de haber sido abusada, más allá de que esa información no la tuviera internalizada. Ese proceso la lleva a convertirse primero en inspiración y luego en símbolo de una proceso de efervescencia que en la realidad se conoció como las tomas feministas. Es un lugar en el que nunca se siente realmente cómoda, y es justo ese punto de vista el que funciona como eje de la reflexión de Lelio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El multipremiado director chileno es especialmente cauto, al borde de la timidez, de ser quien cuenta esta historia. Está tan consciente de que el cuestionamiento existirá, que lo aborda con la cabeza gacha, incluso poniendo el dilema en pantalla de forma explícita. Pero a la vez con ello, se torna el dueño de ese dilema. Son cuatro guionistas:&nbsp;<strong>el mismo Lelio, Josefina Fernández, Manuela Infante y Paloma Salas</strong>. En las canciones de la banda sonora están involucradas destacadas compositoras nacionales:&nbsp;<strong>Ana Tijoux, Camila Moreno, Javiera Parra</strong>. Lelio quiere decir que el proceso es colectivo y en clave femenina. Pero es justamente su mirada del proceso, una que es muy difícil que surgiera de otro lugar que no sea la interrogante al respecto el que forja todas las complejidades de la narración:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Perdimos, ¿y ahora qué?”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, sepan disculpar el uso de la primera persona plural. Pero es precisamente desde dónde Lelio se yergue cuando toma el control de su película. La primera hora de&nbsp;<em><strong>La Ola</strong>&nbsp;</em>es errática, siendo generoso. Lelio debe armar su mundo hasta considerarlo estéticamente lo suficientemente enriquecido para que cupiera en un musical. Y se toma demasiado tiempo en ello. Casi como pidiendo disculpas de manera constante. En esa primera hora, se puede sentir chirriar la extensión versus el desarrollo dramático, y no es un enfrentamiento en que la audiencia gane. Atiborrada de una trama timorata, que no se condice con lo atrevido de la propuesta. Es cuando Lelio suelta el lastre del argumento y toma el timón de la sensación, de la pulsión, de la experiencia clave en el musical, cuando la película realmente toma velocidad y se acrecienta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo de Matthew Herbert en el otro aspecto de la banda sonora y las estupendas coreografías de Ryan Heffington, encienden una obra punzante y ponzoñosa que siempre mantiene una identidad nacional. “Esto no es el Me Too, esto es Latinoamérica”, y más específicamente, es Chile. Sus calles, su acento, su personalidad. Escenas que van convirtiéndose en un oscuro espejo y que, muy probablemente, dejarán a muy pocos conformes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Se puede tomar<em>&nbsp;<strong>La Ola</strong></em>&nbsp;como una crítica nada solapada al denominado&nbsp;<em>feminismo burgués</em>? Por supuesto. Hay una descripción especialmente venenosa (’Paz Cortés’ es un chiste exquisito) de quienes solo obtienen beneficios de pactar a nivel institucional, pero que no sacrifican mucho en el proceso. El sacrificio acá está encarnado en una protagonista que personalmente no ganará nada. Y mientras sus “compañeras” levantan sus palmas triunfantes firmando para la prensa, ella quedará como un símbolo roído y desechado con la misma velocidad del transporte público en el que debe moverse. Todos quedarán en sus privilegios previos, y ella solo pagará costos. Es el sacrificio humano al altar de un “progreso” que poco y nada moverá la aguja, porque quienes pueden moverla, están demasiado cómodos dónde están. Solo le quedará un pequeño grupo de amigas que irá y vendrá.&nbsp;<strong>Tamara Acosta, otra vez, desde un rol pequeño, entregando el discurso demoledor de un largometraje nacional.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2025/08/29/la-ola-el-nuevo-musical-de-sebastian-lelio-cronica-frenetica-de-una-derrota/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>Together &#8211; La hora de la desaparición -Haz que regrese</title>
		<link>https://www.filmico.tv/together-la-hora-de-la-desaparicion-haz-que-regrese/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Aug 2025 04:12:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Tres estrenos en un agosto del terror: el horror corporal de Together, la cuidada ejecución de La hora de&#160;la&#160;desaparición y la brutalidad emocional de Haz que regrese Y sí, uno hubiese esperado que fuera en octubre, por su cercanía con Halloween, por lo menos. Pero aparentemente, el terror no tiene intención alguna de aflojar por [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-3940ee1" data-block-id="3940ee1"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-3940ee1-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-1a2bf29" data-v="4" data-block-id="1a2bf29"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-1a2bf29-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-1a2bf29-inner-blocks">
<h3 class="wp-block-heading">Tres estrenos en un agosto del terror: el horror corporal de Together, la cuidada ejecución de La hora de&nbsp;la&nbsp;desaparición y la brutalidad emocional de Haz que regrese</h3>
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<p class="wp-block-paragraph">Y sí, uno hubiese esperado que fuera en octubre, por su cercanía con Halloween, por lo menos. Pero aparentemente, el terror no tiene intención alguna de aflojar por ninguno de sus flancos en este 2025. Y ningún mes parece estar libre del género. Lo cual es una bendición bastante paradójica. No es solo que se pueda afirmar que la mejor película hollywoodense del año,&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2025/04/18/pecadores-la-nueva-pelicula-de-ryan-coogler-una-fabula-gotica-sobre-colmillos-blues-y-redencion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong><em>Sinners</em></strong>, de Ryan Coogler</a>, yace con firmeza en esos códigos y lenguaje, es que además, podemos usar los tres ejemplos de este mes, para ilustrar un momento específico del contexto del actual cine norteamericano: desde dónde se están parando los cineastas en el nuevo mundo en que les está tocando entregar su arte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El terror siempre ha sido especialmente sensible a los cambios culturales. La clave de ello está en la necesidad de aferrarse a los miedos de una sociedad en su totalidad, y así tener una audiencia más amplia a la cual vender entradas, porque por mucho que las películas de terror sean baratas y generen excelentes márgenes de ganancia, la industria le dará cabida a aquello que mejor rente. Y quizás por esto mismo es que existe una muy apreciable cualidad en sus autores de la que se habla poco:&nbsp;<em>el contrabando</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde los tiempos en que&nbsp;<a href="https://www.imdb.com/es/title/tt0120685/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Godzilla</em></a>&nbsp;salió a representar el horror nuclear o George Romero creó los zombies en plan de denuncia social, hasta que la clave del slasher como sub-género fuera reflejo de la cruzada moralizadora del EEUU de la era Reagan, el terror no deja de hablar del mundo que lo rodea, de formas tan afiladas como los cuchillos que brillan en su oscuridad. Y este siglo ha seguido en ese mismo plan. Revisiones culturales como<em>&nbsp;<strong>The VVitch</strong></em>,&nbsp;<em><strong>Get Out</strong>,</em>&nbsp;<strong><em>Grave</em></strong>&nbsp;o&nbsp;<strong><em>The Substance</em></strong>, que comienzan a romper la barrera que siempre limita al género, el reconocimiento del mainstream. Estos últimos años, para bien y para mal, esos contrabandistas temáticos, deben ser cada vez más precisos, porque la ola reaccionaria confunde cualquier tema con un sermón, y los cuidados para no incomodar ese espurio adagio de que “el cine está solo para entretener”, deben extremarse o arriesgar traspiés que bien pueden costar carreras. Aprovechemos tres apariciones en la cartelera de este mes para revisar ello.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Empecemos con el estreno de la semana:&nbsp;<strong><em>Together</em></strong>, de Michael Shanks. La historia de una pareja que se traslada de la ciudad a un pequeño pueblo cuando ella (Alison Brie) consigue empleo como profesora, dejándolo a él (Dave Franco), con muy pocas opciones de lanzarse en una esquiva carrera musical. ¿El giro aterrador?&nbsp;<strong>Hay cierta situación en el pueblo que empieza a llevar a la joven pareja a, literalmente, unir sus cuerpos a nivel físico.&nbsp;</strong>A convertirse en uno solo. Y no, no de manera agradable. Una película de terror corporal con un tema muy notorio: el miedo a la codependencia emocional. Y de manera bastante gráfica, por lo demás. Esta es una película con una declaración explícita, pero que carece del oficio, que no del talento, para estamparlo en pantalla. No es un problema de ejecución, es una obra que siempre tiene su objetivo claro, el problema es que un planteamiento temático así de nítido, no siempre resulta en una resolución igual de cristalina.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Together</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Together</strong>&nbsp;</em>termina más pareciendo un cuestionamiento al miedo al compromiso que comienzan a adolecer las nuevas generaciones, a celebrar la ganada libertad. Sin embargo, es una película que se agradece en el uso de sus códigos.&nbsp;<strong>Shanks probablemente sobreescribe su debut en largometrajes y eso hace que el cierre resulte errático.&nbsp;</strong>Pero en ningún momento aburre a su audiencia. Es una entrada bien pagada. Es una película de terror, que más allá de que todo no quede perfectamente amarrado, tiene muy buenas interpretaciones y nunca deja de entretener y aterrar de manera muy equilibrada. Y eso en estos días, logra que el nombre de Michael Shanks se quede como una nota a tomar en cuenta en el futuro. Más aún si es más decidido en sus temáticas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/08/together.jpg"><img decoding="async" src="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/08/together-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-84236"/></a></figure>



<h2 id="h-la-hora-de-la-desaparicion" class="wp-block-heading">La hora de la desaparición</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La siguiente es una de las películas que más ha sido comentada en los últimos días, y para quien suscribe, por la razones erradas. Porque estamos hablando de si le gusta o no a mucha gente y no por qué está resultando tan celebrada. Y son las razones del&nbsp;<em>porqué</em>&nbsp;las interesantes.&nbsp;<em><strong>La hora de la Desaparición</strong>&nbsp;</em>(<em>Weapons</em>), es la segunda película dirigida en solitario por el comediante reconvertido a director de terror, Zach Cregger.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya en su debut,&nbsp;<strong>Barbarian</strong>, quedó claro que Cregger tenía cierto gusto por recursos narrativos que buscaban desequilibrar a su audiencia. Algo que tal vez no debiera extrañarnos, porque la comedia maneja tanto o mejor la sorpresa y el misterio, que el terror. Y es algo que ahora lleva varios pasos más allá. La premisa es la siguiente: de un curso de 18 niños de primaria, desaparecen exactamente a la misma hora de la noche todos, menos uno. Evidentemente, la pequeña ciudad se ve acechada por la incertidumbre, el dolor de los padres, el desconcierto de la policía y la imposibilidad de la misma escuela para manejar una crisis de tal envergadura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La profesora del curso (Julia Garner, quien nos viene deslumbrando desde&nbsp;<em>The Americans</em>) es apuntada con el dedo. Los padres se llenan de impaciencia, en especial uno interpretado por Josh Brolin. El director de la escuela (Benedict Wong) busca lidiar de la mejor manera con todas las aristas que le competen del caso. ¿El giro todavía más aterrador?&nbsp;<strong>No se puede comentar. Es una de esas películas que cuida demasiado bien sus revelaciones, no por un tema de spoilers, ni nada por el estilo. Si no porque el&nbsp;<em>qué</em>&nbsp;se descubre, va de la mano del&nbsp;<em>cómo</em>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2025/08/15/tres-estenos-en-un-agosto-del-terror-el-horror-corporal-de-together-la-cuidada-ejecucion-de-la-hora-de-la-desaparicion-y-la-brutalidad-emocional-de-haz-que-regrese/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>Amores Materialistas, la nueva película de Pedro Pascal: Vivimos en un mundo cínico</title>
		<link>https://www.filmico.tv/amores-materialistas-la-nueva-pelicula-de-pedro-pascal-vivimos-en-un-mundo-cinico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 Aug 2025 04:42:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Amores Materialistas&#160;(Materialists) no es una comedia romántica. Al menos no según la denominación cinematográfica que, a estas alturas, pareciera escrita en piedra. Personajes entrañables, la química entre ellos, el meet-cute, etc. Esos ingredientes no están en esta película, y si lo están, fueron ecualizados para ser otra cosa. Claro, sigue siendo la historia de una [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-d6d970b" data-block-id="d6d970b"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-d6d970b-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-b787c93" data-v="4" data-block-id="b787c93"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-b787c93-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-b787c93-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Amores Materialistas</em></strong>&nbsp;(<em>Materialists</em>) no es una comedia romántica. Al menos no según la denominación cinematográfica que, a estas alturas, pareciera escrita en piedra. Personajes entrañables, la química entre ellos, el meet-cute, etc. Esos ingredientes no están en esta película, y si lo están, fueron ecualizados para ser otra cosa. Claro, sigue siendo la historia de una celestina profesional (Dakota Johnson) que no había encontrado al hombre perfecto (<a href="https://www.theclinic.cl/2025/07/23/un-paternal-pedro-pascal-deslumbra-como-reed-richards-y-se-consagra-como-figura-del-cine-hollywoodense-con-su-rol-en-los-4-fantasticos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pedro Pascal</a>), del triángulo amoroso que le produce la reaparición de un ex (Chris Evans), y toda la vorágine laboral entrelazando el total. Pero no es una&nbsp;<em>rom-com</em>, por mucho que el marketing la hubiese promocionado como tal. Y acá es donde, como audiencias, reaccionamos airados, porque aquello que nos están vendiendo, no es lo que en realidad tenemos al frente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y quizás por eso, es una campaña de marketing magnífica. Porque su resultado instala a la perfección el tema que Celine Song quiere abordar en su segunda película:&nbsp;<strong>cómo hemos convertido al romance y a los enamorados en productos, sujetos a todas las etapas del proceso de venta.</strong>&nbsp;Porque eso es exactamente lo que hace su protagonista en su rol de casamentera. Vende el idilio. Ese elixir que puede contemplarse y comerciarse. Cómo podemos ser sujetos de “alto valor” en una relación, y cómo en el mundo de las citas, con y sin teléfono, todos nos convertimos en elementos transables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el amor no es eso.&nbsp;<strong>De hecho, no sabemos exactamente qué es el amor. Poetas, filósofos, científicos, todos a lo largo de la corta historia del amor romántico (siempre es bueno recordar que el concepto tiene poco más de 300 años)</strong>, han tratado infructuosamente de definirlo. Y no hay una conclusión única al respecto. El amor es que te caiga un rayo. Y que tú seas el rayo que le cae a otra persona. Sin embargo, llegamos a un momento en que queremos dar señales específicas de cómo deseamos que sea el rayo que queremos que nos caiga. Marcamos casillas para ello. Pero, ¿cómo podemos encasillar precisamente aquello de lo cual queremos enamorarnos, si no podemos definir qué es? Y lo más importante, ¿Por qué?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es el corazón de&nbsp;<a href="https://www.imdb.com/es/title/tt30253473/?reasonForLanguagePrompt=browser_header_mismatch" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em><strong>Amores Materialistas</strong>.&nbsp;</em></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Que hemos construido muros alrededor de<em>&nbsp;nuestros</em>&nbsp;corazones. De nuestros sentimientos. De la forma de relacionarnos con el resto. Todo es una etiqueta. Si es un vínculo, una relación abierta, monógama, y, nos ilusionamos con, un diverso etc. Todo puede ser medido y puesto en un sistema algorítmico. O al menos, eso es lo que un sistema completo quiere hacernos creer. Porque al empezar a catalogar todos estos aspectos, también nos convertimos a nosotros mismos en objetos cuantificables. Y en ese proceso, en que nos volvemos algo valorable, calificable, al que se le puede deslizar para uno u otro lado en una pantalla, que se le pueden poner estrellas, puntuación, etc, es justamente dónde nos quieren: porque en ese lugar es donde estamos dispuestos a comprar. Desde rutinas de ejercicios a dietas, de maquillajes a cursos de superación personal. Membresías premium. Cirugías para tener un valor agregado, uno que podemos adquirir. Porque este es un juego de expectativas. Sentimos que nos merecemos a alguien “valioso”, porque nosotros mismos consideramos ser “valiosos”, pero en realidad ese valor es un estándar social creado para vender, porque nunca conseguiremos esa evaluación de nosotros mismos. Es una expectativa imposible de alcanzar.&nbsp;<strong>Song ataca directamente el hecho de que un sistema de mercado filtró hasta las formas de enamorarse.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“No sé si me gustas, o sólo me gustan los lugares donde me llevas”</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2025/08/02/amores-materialistas-la-nueva-pelicula-de-pedro-pascal-vivimos-en-un-mundo-cinico/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>Los 4 Fantásticos: un intento de volver al espíritu de Marvel</title>
		<link>https://www.filmico.tv/los-4-fantasticos-un-intento-de-volver-al-espiritu-de-marvel/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Jul 2025 04:42:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Cuenta la historia que Stan Lee entregó la trama de un episodio de Los 4 Fantásticos a Jack Kirby, en el que una entidad intergaláctica llegaba a la tierra para literalmente devorar el planeta. Kirby dibujó el episodio para que Lee pusiera los diálogos, pero agregó un personaje extra que Lee no había escrito: un [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-925b5bf" data-block-id="925b5bf"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-925b5bf-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-41ce8f9" data-v="4" data-block-id="41ce8f9"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-41ce8f9-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-41ce8f9-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">Cuenta la historia que Stan Lee entregó la trama de un episodio de Los 4 Fantásticos a Jack Kirby, en el que una entidad intergaláctica llegaba a la tierra para literalmente devorar el planeta. Kirby dibujó el episodio para que Lee pusiera los diálogos, pero agregó un personaje extra que Lee no había escrito: un humanoide plateado en una tabla de surf. Lee le daría a este una personalidad existencialista y un trasfondo trágico. Había nacido el Silver Surfer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario hacer notar que esta anécdota era contada por el mismo Stan Lee, así que hay muchas posibilidades de que no sea cierta, pero parafraseando a cierto autor de cómics algo infame en estos días: “Cuando los hechos y la verdad no son ya ni un recuerdo, lo que permanece son las historias”. Y esta ha sabido permanecer en el tiempo justamente porque es un gran ejemplo de un sistema que produjo una sinergía autoral en donde cada engranaje de esa industria creativa aportaba a sus personajes. Puntos de vista distintos entre guionistas, dibujantes y editores, aportaron tensión y conflicto en donde los únicos ganadores fueron las creaciones y sus lectores. Es la historia del ‘Método Marvel’.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Han pasado casi seis décadas desde que Galactus, el Devorador de Mundos, y el Surfista de Plata aparecieran en las páginas de Los 4 Fantásticos. El cómic ha mantenido su cabeza gacha para la gran audiencia y seguido su camino como literatura de menor monta para la crítica (que prefiere tildarle de “novelas gráficas” cuando quiere validar su consumo), y es hoy tan sólo un acervo para superproducciones multimillonarias en otros medios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La corona ahora le pertenece a otro de esos lenguajes, en donde regenta el Universo Cinematográfico Marvel, (<em>Marvel Cinematic Universe</em>,&nbsp;<strong>MCU</strong>&nbsp;de aquí en adelante), y esas coloridas viñetas llevan casi dos décadas siendo alimento de una fórmula completamente distinta. Una que ha sido depurada por 36 películas y casi una veintena de series de televisión, en ya 5 ‘Fases’ de éxito arrollador en la taquilla y de una influencia inquietante en la industria hollywoodense.</p>



<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-e5f9453" data-block-id="e5f9453"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-e5f9453-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-9152be7" data-v="4" data-block-id="9152be7"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-9152be7-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-9152be7-inner-blocks">
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/07/24-212601_2gyo_los-4-fantasticos-2048x1150-1.jpg"><img decoding="async" src="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/07/24-212601_2gyo_los-4-fantasticos-2048x1150-1-1024x575.jpg" alt="" class="wp-image-84241"/></a></figure>
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<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-01aa69f" data-v="4" data-block-id="01aa69f"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-01aa69f-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-01aa69f-inner-blocks">
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/07/24-212619_z7vs_los-4-fantasticos-2-1200x675-1.webp"><img decoding="async" src="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/07/24-212619_z7vs_los-4-fantasticos-2-1200x675-1-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-84242"/></a></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Pero el&nbsp;<strong>MCU</strong>&nbsp;nunca ha hecho una película Marvel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puede sonar un disparate, pero con sólo media vuelta se puede entender a qué se refiere la afirmación. Aquella tensión, aquella sinergía creativa que surgió en el proceso de crear y narrar a esos personajes, nunca ha sido perseguida por la fórmula del&nbsp;<strong>MCU</strong>. El constante tono de comedia, el limitado desarrollo de personajes, su estructura recurrente, el ambiente majaderamente familiar, las escenas post créditos, etc. El&nbsp;<strong>MCU</strong>&nbsp;consiguió que su fórmula fuera tan lograda, que todo el resto de la industria se volcó a tratar de copiarla, con más fracasos que éxitos, todo sea dicho. Pero nada de eso tuvo nunca el corazón de Marvel, de su método, de su concurrencia narrativa. Atrás quedaron los esfuerzos de directores como Sam Raimi o Bryan Singer con Spider-Man y los X-Men, impulsando forma, fondo y tema con esos personajes. El&nbsp;<strong>MCU</strong>&nbsp;se impuso a tal nivel en su propio medio, que se pudo dar el lujo de ignorar las fuerzas creadoras que sentaron sus bases, y lisa llanamente no hacer una Marvel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta&nbsp;<strong>Los 4 Fantásticos: Primeros Pasos</strong>&nbsp;(<em>The Fantastic Four: First Steps</em>) de Matt Shakman. A quién tendremos que reconocerle el esfuerzo de haberlo intentado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque acá hay ciertos pequeños atrevimientos un tanto innegables, por mucho que se queden cortos en la ejecución final. Son destellos que también estaban en&nbsp;<strong>Thunderbolts*</strong>&nbsp;de Jake Schreier, película que mientras no se tiene que atener a la fórmula, es lo suficientemente interesante, el problema es que choca contra ella una y otra vez, y termina en una lamentable incoherencia en su relato. Matt Shakman tuvo mucha más suerte, e intentó contrabandear con ello, aunque fuera en menor escala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para empezar,&nbsp;<strong>Los 4 Fantásticos: Primeros Pasos</strong>&nbsp;no transcurre en el mismo Universo en que hemos consumido los 36 largometrajes previos. Si no en un mundo alternativo, y la solución de los multiversos es tan perezosa como efectiva. Cargado de una estética retrofuturista que luce en lo visual, aunque muy poco utilizada en lo narrativo, este grupo de cuatro aventureros son los protectores y líderes de un planeta Tierra bastante perfecto, en que todo ve incluso mejorado en esos primeros cuatro años desde el accidente que les dió superpoderes. Hasta que llega el anuncio de que el planeta será consumido por Galactus y ahí comienza un recorrido y un dilema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo de pronta presentación y nítida resolución. Un breve y ocasionalmente alucinante viaje por el espacio, un nuevo miembro en la familia. Sólida, con momentos inspirados, pero con poquísima profundidad emotiva. Y se puede entender la razón. Porque más allá de una necesidad de refrescar su propio y agotado lugar en la industria, lo que más necesita Kevin Feige, el brazo de hierro detrás de la fórmula, es volver al éxito arrollador. Y por ello, tampoco puede permitir alejarse tanto de aquello que los hizo los triunfadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta restricción en la escritura es de lo que más adolece la película 37 del&nbsp;<strong>MCU</strong>, porque no se siente que nada haya cambiado para cuando termina. Ni en la pantalla, ni en las butacas. Tampoco puede verse que se trate de algo en concreto. La “primera familia” parte y termina en el mismo lugar, no cambian ellos ni afectan al mundo a su alrededor, porque todo era perfecto desde el reel del inicio, y todo termina perfecto en el reel del final. Esa aspiración de la constante búsqueda de conocimiento sobre ellos mismos y del universo que los rodea que los “imagonautas” han tenido en sus casi 60 años de historia, no alcanza a aparecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El choque entre las fuerzas creativas que los mueve, tampoco. Shakman intenta homenajear a Jack ‘The King’ Kirby a nivel visual, e incluso llega a conseguirlo, pero le faltó el peso y el pulso para imponer su visión como alguien que sí sabía a qué personajes estaba plasmando en la pantalla. Todo termina estando en un lugar tan familiar, tan cuidado, tan poco arriesgado, que la novedad está sólo en que los personajes son nuevos para ese universo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Excepto en dos aspectos que se escapan del mismo promedio de la película. Lo primero es el trabajo de Michael Giacchino en la composición de la banda sonora. Es muy curioso que en una obra sobre la cual cae la larga sombra de&nbsp;<strong>Los Increíbles</strong>&nbsp;(<em>The Incredibles</em>) de Brad Bird, tanto por la coincidencia en el factor familiar, los superpoderes, e incluso el retrofuturismo, el único involucrado en esa película sea quien más se aleja de ella y se convierte en lo mejor en el apartado musical que ha entregado el&nbsp;<strong>MCU</strong>, incluso por sobre la ganadora del Oscar,&nbsp;<strong>Black Panther</strong>, de Ludwig Göransson. Giacchino capta la esencia del propio Universo, de la familia, de los aventureros, exploradores, el terror frente a lo imposible o lo cotidiano, con una precisión que no logra casi ningún otro cariz de la película, elevándola muchas veces. El otro es el actual regalón de Hollywood, pronto a ser declarado enemigo imaginario número 1 de la ola reaccionaria, y compatriota, José Pedro Balmaceda Pascal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lo entiendo, a muchos les podrá parecer un acto de chovinismo provinciano el alabar el trabajo de Pascal. Pero es un tanto inevitable. Es cierto que en personajes tan reducidos en la escritura de sus conflictos, tanto internos como interpersonales, un actor tiene muy poco espacio para lucirse. Es lo que le pasa a la talentosa Vanesa Kirby, cuya Sue Richards tiene la capacidad de resolver todos los conflictos con una habilidad u otra, y por lo tanto su personaje tiene una escasa tensión para aportar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2025/07/24/los-4-fantasticos-un-intento-de-volver-al-espiritu-de-marvel/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>La nueva Superman de James Gunn: nada más rebelde que ser humano</title>
		<link>https://www.filmico.tv/la-nueva-superman-de-james-gunn-nada-mas-rebelde-que-ser-humano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Jul 2025 04:12:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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<p class="wp-block-paragraph">Nos guste o no,&nbsp;<strong>Superman</strong>&nbsp;es el evento hollywoodense de lo que va del año. Es verano en EEUU, y sus estrenos dominan la cartelera, la taquilla y la conversación. Por mucho que se hable del agotamiento del cine de superhéroes, lo cierto es que todavía quedan muchas capas que colgar y mucho dinero que invertir en superproducciones y marketing, a la espera de ganancias millonarias. Y este también es un hecho a estas alturas, son sólo un puñado de películas en el ya definido como un género en este siglo, que en realidad exceden los límites de su propio material y se convierten en obras mayores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bueno, la&nbsp;<strong>Superman</strong>&nbsp;de James Gunn no es una de ellas. No es&nbsp;<strong>Batman: El caballero de la noche</strong>&nbsp;(<em>The Dark Knight</em>),&nbsp;<strong>Logan</strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>Spider-Man: Un nuevo universo</strong>&nbsp;(<em>Into the Spider-verse</em>). No empuja la narrativa, no supera las fronteras de sus propios fundamentos originales ni nada por el estilo. Es un ejercicio completamente distinto. Uno que no se había hecho antes:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una película de Superman. En toda su dimensión.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/07/superman-.gunn_.jpg"><img decoding="async" src="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/07/superman-.gunn_-1024x575.jpg" alt="" class="wp-image-84245"/></a></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo primero que van a pensar es que hay muchas películas con Superman. Y es cierto, el esfuerzo inicial en la pantalla grande data de 1978, y no solo es recordada y reverenciada, sino que además, ayudó a construir la mitología del personaje cuando sólo estaba en la medianía de su edad. Pero han pasado más de cuatro décadas y&nbsp;<strong>cada iteración posterior en el cine ha tenido sus propios problemas para despegar</strong>. No así en televisión, en donde más ha mantenido su popularidad con las nuevas generaciones. Pero son las butacas las que no se llenan, y las miradas que intentan adaptarlo a este nuevo siglo las que no terminan por hacerle sentido ni a los aficionados ni a especialistas. O quizás es que Superman está anticuado y el mundo demasiado cínico para él. Una lectura que el canoso cineasta no estuvo dispuesto a aceptar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando a&nbsp;<strong>James Gunn</strong>&nbsp;le fueron entregadas las llaves del reino del Universo DC, el objetivo era uno sólo. Tenía una película sobre la mesa y debía ampliarla lo más posible para recuperar una marca que, desde el éxito de Christopher Nolan a cargo del murciélago, sólo había tenido erráticos destellos.&nbsp;<strong>El Joker</strong>&nbsp;de&nbsp;<strong>Todd Phillips</strong>&nbsp;triunfó en taquilla y preseas,&nbsp;<strong>Aquaman</strong>&nbsp;de&nbsp;<strong>James Wan</strong>&nbsp;es la única otra cercana en recaudación. Para el director detrás de las&nbsp;<em><strong>Guardianes de la Galaxia</strong></em>, el desafío era muchísimo mayor que simplemente llevar al último hijo de Krypton de vuelta a las proyecciones, tenía que hacer que a la gente que va al cine, le volviera a interesar Superman, y todo el resto de su universo. Esta es la razón más pura de la existencia de esta película. Es una marca, y debe volverse rentable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y Gunn se tomó en serio hacer al Hombre del Mañana. Más en serio de lo que se lo había tomado nadie en todo este tiempo. No es que&nbsp;<strong>Bryan Singer</strong>&nbsp;no quisiera hacer Superman, es que quería continuar la obra de Donner. No es que&nbsp;<strong>Zack Snyder</strong>&nbsp;no quisiera hacer Superman, es que quiso dar una firme mirada de por qué el personaje no sería aceptado por la sociedad hoy, y en ese camino, extravió al personaje. James Gunn renunció a una visión más personal en su película, en aras de poner el material base en pantalla. Un pecado y una virtud al mismo tiempo. Lo primero porque le restó a sus habilidades como narrador cinematográfico, y lo segundo porque por fin hemos visto al kryptoniano criado en el Kansas de los cómics, de la forma más pura posible. Este es el Superman de las viñetas sin un ápice de vergüenza por serlo. Es el reportero con menor talento que su interés amoroso, es el héroe bondadoso que cree en la humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie puede culpar a esta&nbsp;<strong>Superman</strong>&nbsp;de no ser honesta. No hay motivos ulteriores en ella, todo está en la pantalla. Cada tema, cada intención. Narrativa e industrialmente. Gunn decidió llevar al Superman cargado de globos de texto y la ropa interior por fuera y cumplir con el largo listado de exigencias necesarias para lanzar una franquicia completa. Armó y desarmó tanto el esquema, que la cohesión y el desarrollo de personajes queda al debe, en aras de instalar la historia necesaria para aquel relanzamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y no, no la historia de la película propiamente tal. Aunque algunas de las debilidades acá pasan por la trama. Que no puede ser más sencilla, directa y salida de páginas de dibujos coloridos. Un malvado villano intenta destruir al héroe. El héroe, con entereza y la ayuda de sus amigos, intentará desbaratar sus planes. Y quizás por eso mismo, uno esperaría que los escasos recovecos de la historia permitieran un poco más de desarrollo de los personajes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no parece haber sido una persecución tampoco. Quizás porque la sobrecarga de ellos no es menor: Es el&nbsp;<strong>Daily Planet</strong>&nbsp;casi al completo,&nbsp;<strong>Pa</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Ma Kent</strong>, la&nbsp;<strong>Justice Gang</strong>,&nbsp;<strong>Lex Luthor</strong>&nbsp;y su equipo. Cada uno requiere al menos un momento de atención y para ello, quizás se debió dar un poco más de holgura. Uno debe concentrarse en pequeños detalles y digerirlos para que tengan sentido. Y eso es muy reprochable teniendo un reparto talentosísimo y con un nivel de compromiso por los personajes que deben construir, como pocas veces se logra en estos cometidos. Especialmente&nbsp;<strong>Nicholas Hoult&nbsp;</strong>quien ve sobreexpuesto un personaje que ya tenía todos sus tics bien ganados. Este es uno de los escollos más molestos en&nbsp;<strong>Superman</strong>: el nivel de sobreexposición. Lo de “mostrar, no decir” no tiene mucha cabida acá.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/07/superman-.gunn2_.jpg"><img decoding="async" src="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/07/superman-.gunn2_-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-84246"/></a></figure>



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		<title>F1, la nueva película de Brad Pitt: entretención pura sin profundidad o lecturas</title>
		<link>https://www.filmico.tv/f1-la-nueva-pelicula-de-brad-pitt-entretencion-pura-sin-profundidad-o-lecturas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Jun 2025 04:12:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Un protagonista, que fue el mejor en lo que hacía, vuelve casi tres décadas después requerido por las circunstancias y la necesidad de un fiel amigo, a integrar un equipo de gente joven y talentoso, para enseñarles cómo hacer bien las cosas en la F1. Un interés romántico que ya tampoco está en su juventud. [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Un protagonista, que fue el mejor en lo que hacía, vuelve casi tres décadas después requerido por las circunstancias y la necesidad de un fiel amigo, a integrar un equipo de gente joven y talentoso, para enseñarles cómo hacer bien las cosas en la F1. Un interés romántico que ya tampoco está en su juventud. Un villano poderoso, pero finalmente no la amenaza real. Un remate en que la nueva generación aprende a usar hasta los mismos dichos que el veterano vino entregar.&nbsp;<strong>Triunfo y cerramos con el horizonte</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace tres años, el director&nbsp;<strong>Joseph Kosinski&nbsp;</strong>dio una de esas sorpresas que Hollywood tanto adora. Hizo una secuela con 36 años entre una película y otra, y no sólo excedió la calidad de la original, sino que tanto crítica como público la convirtieron en un éxito. Logró ser nominada a seis premios de la Academia, entre ellas mejor película, cosecharía un Oscar y se convertiría en una de las 15 películas más taquilleras de la historia, con casi&nbsp;<strong>1.500 millones de dólares</strong>&nbsp;recaudados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mucho se habló en ese momento de que la razón era Tom Cruise, pero las dos siguientes&nbsp;<em>Mission: Impossible</em>&nbsp;quedaron muy lejanas en todo nivel a lo conseguido por&nbsp;<em>Top Gun: Maverick</em>. Acá una de las cartas en la mesa también era un titán hollywoodense llamado Jerry Bruckheimer. Productor ya legendario a estas alturas, lanzó carreras como la de Michael Bay, creó franquicias como&nbsp;<strong>Piratas del Caribe</strong>, y en la práctica, junto a su compañero Don Simpson, desarrolló un tipo de largometraje especialmente exitoso por allá por fines de los años ‘80 y principios de los ‘90.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tramas sencillas, directas, protagonistas en la misma lid, todo en una intensidad lo suficientemente medida para resultar familiar y sorpresiva a la vez. Pero el nuevo siglo fue menos amable con ese estilo, aparecieron los superhéroes y el blockbuster moderno dejó a Bruckheimer en un segundo plano. Incluso con la mencionada secuela de Top Gun a su haber, tampoco podía ser considerado como causal definitiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces la pregunta se hizo palpable: “<strong>¿Que tuvo&nbsp;<em>Top Gun: Maverick</em>&nbsp;que resultó exitosa allí donde tantas otras han fallado?</strong>” ¿Podría repetir alguna vez lo logrado el equipo de Kosinski en la dirección; una estrella de Hollywood ya entrada en años en el rol protagónico; Bruckheimer en la producción, incluso llevando de vuelta a Claudio Miranda en la fotografía y a Hans Zimmer en la banda sonora?</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/06/f1-b.jpg"><img decoding="async" src="https://www.filmico.tv/cerritos/wp-content/uploads/2025/06/f1-b.jpg" alt="" class="wp-image-84282"/></a></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El intento de volver a meter el relámpago en la botella es&nbsp;<strong>F1</strong>&nbsp;(<em>F1: The Movie</em>). La historia de Sonny Hayes (Brad Pitt), que fue el mejor en lo que hacía, y ahora vuelve casi tres décadas después, requerido por las circunstancias y la necesidad de un fiel amigo (Javier Bardem), a integrar un equipo de gente joven y talentosa, para enseñarles cómo hacer bien las cosas. Un interés romántico que ya tampoco está en su juventud (aunque afirmar esto es injusto, porque Kerry Condon tiene sólo 42 años). Un villano poderoso, pero finalmente no la amenaza real. Un remate en que la nueva generación aprende a usar hasta los mismos dichos que el veterano vino entregar. Triunfo y cerramos con el horizonte. En rigor,&nbsp;<strong>la misma película que&nbsp;<em>Top Gun: Maverick</em></strong>, sólo que cambiando a Tom Cruise por Brad Pitt y los aviones por autos de competencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2025/06/27/f1-la-nueva-apuesta-de-joseph-kosinski-entretencion-pura-sin-profundidad-o-lecturas/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>
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		<title>Los People in The Dragon: de éxitos, fracasos y las risas que necesitamos</title>
		<link>https://www.filmico.tv/los-people-in-the-dragon-de-exitos-fracasos-y-las-risas-que-necesitamos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Jun 2025 04:12:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Probablemente no debiera partir por esto, pero lo cierto es que&#160;es un gusto poder comentar más de una película chilena por semestre. Y no es que al cine nacional le falte calidad, o diversidad temática, por mucho que la gente con serias reticencias a la estadística insista que el cine en Chile tiene un sólo [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-6bb91f1" data-v="4" data-block-id="6bb91f1"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-6bb91f1-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-6bb91f1-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">Probablemente no debiera partir por esto, pero lo cierto es que&nbsp;<strong>es un gusto poder comentar más de una película chilena por semestre</strong>. Y no es que al cine nacional le falte calidad, o diversidad temática, por mucho que la gente con serias reticencias a la estadística insista que el cine en Chile tiene un sólo motivante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La realidad es que con la escasa industria que tenemos,&nbsp;<strong>el nivel de rendimiento es altísimo</strong>. Y eso se ha hecho notar en este último lustro especialmente. Porque los embates socioculturales con los que ha lidiado nuestro país, han hecho que las artes, incluídas las visuales, estén en ebullición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el tema es que las películas logren esa sintonía fina indispensable para cruzar esa barrera de audiencia y por fin pasen a ser comentadas fuera de sus nichos. Y este año pasó. Tenemos ya, al menos tres largometrajes, que están instalándose incluso más allá de sus resultado de taquilla:&nbsp;<strong>Oro Amargo</strong>&nbsp;de Juan Francisco Olea,&nbsp;<strong>Denominación de Origen</strong>&nbsp;de Tomás Alzamora, que es una sombra que se cierne sobre la que nos atañe en este texto:&nbsp;<strong>Los People in The Dragon</strong>&nbsp;del debutante Pablo Greene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de una banda promesa del rock chileno, que ha conseguido hacerse un espacio en la escena de la música nacional de principios de este siglo y escalar hasta llegar a lo que será su trampolín internacional: el Festival de Viña Del Mar. Pero una noche antes, pierden a su vocalista en un accidente y de ahí en más, todo es cuesta abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Narrado en clave de documental de rock, y entregado totalmente a la comedia, es el guión del mismo Greene y de la talentosa Claudia Huaiquimilla el que destila algunas capas extras.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Pensaba que iba a ser la típica de sexo, drogas y rock and roll…”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La cuña simple sería que&nbsp;<strong>Los People in The Dragon</strong>&nbsp;es una comedia muy graciosa, y lo es, de eso no hay duda. Catalina Saavedra como la manager, la groupie que consigue en parte su objetivo, y cada uno de los miembros de la banda tienen su momento en que pasan la incomodidad y lo absurdo para que las sonrisas lleguen a la butaca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El chiste continuo de ‘Maná’ es una pequeña perlita. Pero lo cierto es que se atisba aquello que hace a una buena comedia algo que se queda un poco más allá del estruendo de las carcajadas. Su factor humano. No sé si atribuir esto a lo que ya conozco de la filmografía de su guionista, pero&nbsp;<strong>es una característica de sus personajes que, independiente del entorno, se sientan particularmente vivos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Personas comunes y corrientes en situaciones francamente delirantes y que no dejan de apreciarse reales. Y es mérito de Greene también el hacer que esta banda de rockeros desadaptados, parezca realmente una banda de la historia de nuestro pop. Desde el aspecto físico de sus integrantes, hasta conseguir que las letras de las canciones, aporte de Abel y Camilo Zicavo, se escuchen como un hit radial de algún punto de nuestro pasado reciente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Esta es una película sobre el éxito, la fama, sobre “hacerla” en Chile</strong>. Sobre estar cerca de triunfar y ver que quizás no era eso lo que buscábamos. De ser partícipe del arte, como una expresión personal, como un nexo social.</p>



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		<title>Misión Imposible Sentencia Final: Saber cuándo retirarse</title>
		<link>https://www.filmico.tv/mision-imposible-sentencia-final-saber-cuando-retirarse/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[filmico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 May 2025 04:36:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas y Críticas de Cine]]></category>
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					<description><![CDATA[Es un poco inevitable poner en la conversación sobre cine de esta semana, a la última entrega de la saga de&#160;Misión Imposible.&#160;Es uno de los estrenos internacionales de la fecha, y trae atención mediática desde Cannes. Es tanto una despedida como un intento de celebración. Y no deja de ser un tema interesante, incluso más [&#8230;]]]></description>
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<div class="wp-block-stackable-columns stk-block-columns stk-block stk-6e72ea7" data-block-id="6e72ea7"><div class="stk-row stk-inner-blocks stk-block-content stk-content-align stk-6e72ea7-column">
<div class="wp-block-stackable-column stk-block-column stk-column stk-block stk-c5f421e" data-v="4" data-block-id="c5f421e"><div class="stk-column-wrapper stk-block-column__content stk-container stk-c5f421e-container stk--no-background stk--no-padding"><div class="stk-block-content stk-inner-blocks stk-c5f421e-inner-blocks">
<p class="wp-block-paragraph">Es un poco inevitable poner en la conversación sobre cine de esta semana, a la última entrega de la saga de&nbsp;<strong>Misión Imposible</strong>.&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2021/09/02/sufre-tom-cruise-paramount-vuelve-a-aplazar-las-nuevas-mission-impossible-y-top-gun/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Es uno de los estrenos internacionales de la fecha</a>, y trae atención mediática desde Cannes. Es tanto una despedida como un intento de celebración. Y no deja de ser un tema interesante, incluso más que por el lugar en el firmamento de las estrellas hollywoodenses que se ha granjeado Tom Cruise, porque los méritos y falencias de la película son una radiografía de una industria que recién después de más de una década en desinspirado declive, se da cuenta de que uno de los mayores peligros para sí misma, resultó ser un éxito avasallador en la taquilla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cosa la cual, quizás haya que aclarar, nunca fue la intención en la clave creativa de&nbsp;<strong>Misión Imposible</strong>. Más allá de haber sido siempre lo suficientemente exitosa, ha recaudado más de 4.000 millones de dólares para&nbsp;<a href="https://www.theclinic.cl/2021/03/05/precio-catalogo-y-mas-lo-que-debes-saber-de-paramount-plus-la-nueva-plataforma-de-streaming-que-llego-a-chile/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Paramount</a>, lo cierto es que es una franquicia que nunca rompió récords, aunque siempre estuvo al alza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no era eso lo que más concitó la atención de público y crítica. Era la capacidad del cuádruple nominado al Oscar para reavivar una llama exigua: la del cine como un auténtico espectáculo masivo. Uno hecho por artistas que respetaban no solo a la industria, sino también a su audiencia.<strong>&nbsp;Las aventuras de Ethan Hunt estaban cargadas de acción y acrobacias tan imposibles como la asignación, pero todo aquello era parte de un ejercicio narrativo y puramente cinematográfico. Una película era un gran, gran espectáculo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al menos por seis entregas. Porque en esto habrá que ser revisionista y decirlo abiertamente: esa aspiración no falló en&nbsp;<em>Sentencia Final</em>. Falló ya en&nbsp;<em>Sentencia Mortal Parte 1</em>. Y así, casi con la misma intensidad que sus secuencias de apertura, todo lo armado por Brian De Palma en la primera de las películas, esa que sacó a Jim Phelps del rol protagonista e instaló a Ethan Hunt como tal, esa que definió el tono de la construcción, y que a la posteridad obligó a Cruise a buscar autores para seguir expandiendo esa misma estructura y mantenerla vigente. John Woo, J. J. Abrams, Brad Bird y, finalmente, Christopher McQuarrie se sumaron a un esfuerzo de que cada película fuera cada vez más impactante, y que la forma de hacerlo, no traicionara el espíritu de cine puro que cada vez más se volvía la firma de la serie. Hasta que tocó techo con&nbsp;<em>Misión: Imposible: Repercusión</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">(<strong>Misión Imposible: Fallout</strong>, 2018). Todo lo construido desde la tercera entrega, cerró de una forma demasiado precisa, tanto en la trama como en el desarrollo de los personajes. Una muy buena película, y un gran espectáculo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No podría decirse de&nbsp;<em>Misión Imposible: Sentencia Final</em>, que sea una buena película. Pero sí se puede sostener que es un buen espectáculo. De la trama no hay que preocuparse mucho.&nbsp;</strong>El villano es una inteligencia artificial que quiere traer el fin del mundo y está siendo ayudado por un culto apocalíptico que se ha infiltrado en todos los estamentos de inteligencia, mientras los superpoderes luchan por impedir que llegue el armagedón nuclear. No se preocupe, si se pierde en algún punto, el director y guionista se encargará de poner en palabras una y otra vez una explicación para que usted lo sepa todo. Todo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lejos quedó esa época en que los espectadores no teníamos toda la información, pero estábamos comprometidos a la construcción de una escena llena de tensión. Lo que no sabíamos contribuía a lo mismo. Cada pieza de tecnología que fallaba en el peor momento, ya fuera colgando del edificio más alto del planeta o pasando en secreto por el Kremlin, cada máscara que se sacaba en el último minuto. La misión era imposible, el plan debía ser infalible. Porque aunque todo fallase en el camino, sabíamos que Ethan Hunt y su equipo improvisarían de la forma más ingeniosa posible para cumplir el objetivo de salvar el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cruise había logrado con su personaje, convertir en algo fresco una historia contada cientos de veces, en base a emparejarse con directores que pusieran por encima de todo, el pulso narrativo necesario, una inventiva y una habilidad para comprometer a su audiencia en secuencias de acción y espionaje llenas de angustia. J.J. Abrams y su “pata de conejo” como el macguffin encarnado, McQuarrie homenajeando / robando a Hitchcock con una Rebecca Ferguson en plan “<em>El Hombre Que Sabía Demasiado</em>” pero con un rifle de alto calibre y un vestido de infarto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cruise y su equipo no estaban inventando la rueda, pero cada una de las nuevas entregas, tenía un impulso para echarla a andar a más velocidad. Ese era su mérito, que cada nuevo empuje se recargaba de creatividad en el estilo cinematográfico con una sola misión cada vez más cercano a lo imposible: crear algo que la gente quisiera ver en una pantalla gigante. Y aquí quizás está aquello que se quebró: todos esos intentos, eran construcción narrativa.<strong>&nbsp;Sí, vamos a ahogar a Tom Cruise, deberá resistir bajo el agua más que atletas profesionales, lo lanzaremos de la estratósfera, y un extenso etc que nos dice mucho sobre la estrella y productor, pero aún así, todos eran engranajes en una maquinaria más grande, contar bien una historia.&nbsp;</strong>Hacer una película.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.theclinic.cl/2025/05/23/mision-imposible-sentencia-final-saber-cuando-retirarse/">Seguir leyendo en The Clinic</a></p>



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